La reciente decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos de incluir al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC) en su lista de organizaciones terroristas extranjeras ha generado una fuerte reacción en Brasil. El Ejecutivo de Luiz Inácio Lula da Silva considera que esta medida acarrea «repercusiones significativas tanto económicas como en la soberanía nacional», advirtiendo incluso sobre la posibilidad de «el uso de la fuerza militar estadounidense en territorio brasileño».
Así lo manifestó el canciller brasileño, Mauro Vieira, al responder preguntas del diputado opositor Evair Vieira de Melo, del partido Republicanos. En un documento al que tuvo acceso Europa Press, el ministro detalla «riesgos concretos para la soberanía nacional» derivados de la clasificación unilateral de Washington.
Vieira subrayó que «esta clasificación unilateral podría invocarse como justificación para acciones extraterritoriales contra instituciones brasileñas, particularmente en los ámbitos financiero, migratorio y criminal». Además, alertó que «existe el riesgo del uso de la fuerza militar estadounidense contra territorio nacional».
El jefe del Itamaraty (Ministerio de Exteriores) argumentó que la administración de Donald Trump podría «aplicar medidas administrativas y judiciales unilaterales y extraterritoriales contra personas, empresas u organizaciones brasileñas, incluidas aquellas sin vínculos directos con Estados Unidos o cuya conexión con los grupos designados sea indirecta o meramente involuntaria».
Advirtió además que Washington podría actuar con «un amplio margen de discrecionalidad, dada la amplia gama de términos adoptados en la legislación antiterrorista de ese país, con graves implicaciones potenciales para los ciudadanos brasileños en materia financiera, migratoria y penal».
El canciller destacó que «Estados Unidos no ha emitido ninguna comunicación formal a Brasil» sobre esta decisión, a la que calificó como «un acto unilateral» y a la que el Gobierno de Lula «ha manifestado su oposición».
Según Vieira, «los organismos de seguridad pública, inteligencia y justicia participaron en el proceso de coordinación interinstitucional y coincidieron en que clasificar a las organizaciones criminales como terroristas no solo es inadecuado desde el punto de vista legal, sino que tampoco aporta beneficios a la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado transnacional».
En el caso concreto de Estados Unidos, el ministro de Exteriores afirmó que «la designación de organizaciones criminales como terroristas no aportará beneficios concretos a la cooperación internacional entre Estados Unidos y Brasil en la lucha contra el crimen organizado».
No obstante, señaló que «el tratamiento de estos grupos como organizaciones criminales transnacionales ya permite, conforme a la legislación estadounidense, el uso de los mecanismos de cooperación necesarios en temas como el intercambio de información, la incautación y devolución de activos y la lucha contra el lavado de dinero, entre otros».
Por su parte, el diputado Evair Vieira indicó que el Gobierno brasileño coincide con esta valoración. El canciller defendió la actuación de su cartera al «plasmar en términos diplomáticos la prioridad que el Gobierno brasileño otorga a la seguridad pública y a la lucha contra el crimen organizado», un esfuerzo basado «en el reconocimiento de la dimensión transnacional del crimen organizado y en la imposibilidad del país de enfrentarlo eficazmente sin la cooperación con otros países y organizaciones internacionales».
En este marco, Vieira destacó hitos como la elección de la delegada de la Policía Federal, Valdecy Urquiza, como secretaria general de Interpol en 2024; la firma en Brasilia del tratado que establece Ameripol en 2023; y la firma de un acuerdo con la Unión Europea para la cooperación entre la Policía Federal y Europol en 2025.
El Ministerio de Exteriores brasileño explicó así a la Cámara de Diputados su postura frente a la decisión de Estados Unidos del pasado jueves, cuando incluyó al Comando Vermelho y al Primeiro Comando da Capital, las dos mayores organizaciones criminales de Brasil, en su listado de organizaciones terroristas extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés).
El Departamento de Estado justificó la medida: «La Administración Trump seguirá utilizando todas las herramientas disponibles para proteger a nuestra nación y nuestros intereses de seguridad nacional, manteniendo las drogas ilícitas fuera de nuestras calles y desarticulando las fuentes de ingresos que financian a los narcoterroristas violentos».
En Brasil, el senador y precandidato presidencial Flávio Bolsonaro aplaudió el anuncio. A inicios de mes, había pedido al presidente Trump —defensor de larga data de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro— que incluyera a ambas organizaciones en la lista de grupos terroristas. Sin embargo, el asesor especial de la Presidencia para asuntos internacionales, Celso Amorim, rechazó «cualquier pretexto para la intervención» y alertó que «equiparar el crimen organizado con el terrorismo no es útil», ya que «comprender las motivaciones es esencial para la lucha eficaz contra todas las formas de delincuencia».
Fuente: Infobae