España evacua a 237 personas más desde Oriente Próximo

Un contingente de aviadores de España, vinculados originalmente a la Operación Atalanta de la Unión Europea en el océano Índico y el Cuerno de África, finalizó su misión iniciada a finales de 2025 para sumarse a las labores de evacuación coordinadas por el Gobierno. Este viernes, un Airbus A330 del Ejército del Aire y del Espacio despegó desde Omán con un total de 237 pasajeros a bordo, teniendo como destino la base aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid. De acuerdo con los reportes oficiales del Ministerio de Defensa, se prevé que la aeronave toque suelo español durante el transcurso de la noche, como parte de la estrategia de repatriación ante el agravamiento del conflicto regional.

Detalles del segundo vuelo de repatriación

Esta operación constituye el segundo vuelo de emergencia gestionado por las fuerzas militares tras el incremento de las hostilidades derivado de la ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán, situación que provocó represalias iraníes mediante ataques a instalaciones estadounidenses en más de diez naciones del golfo Pérsico. Ante este escenario, el Gobierno de España puso en marcha mecanismos de urgencia para salvaguardar a sus ciudadanos. El Ministerio de Defensa especificó que el avión militar arribó a Omán a primeras horas del viernes para ejecutar la logística de evacuación, bajo la supervisión directa del comandante del Mando de Operaciones.

El Estado Mayor de la Defensa informó que el trayecto de la aeronave comenzó en Torrejón de Ardoz y realizó una escala técnica en Yibuti. En ese punto, se procedió a recoger a los miembros del 57º contingente del Destacamento Aéreo Táctico “Orión”. Este grupo de militares se encontraba desempeñando funciones críticas de patrullaje y custodia de las rutas marítimas internacionales para prevenir la piratería, siguiendo los mandatos de seguridad establecidos por la comunidad europea.

Coordinación diplomática y cifras de evacuados

La jornada previa, el jueves, se completó con éxito la primera misión de este operativo, donde el mismo Airbus A330 trasladó a 171 personas desde la zona de conflicto. Las autoridades del Ministerio de Defensa señalaron que, si bien la mayoría de los pasajeros son de nacionalidad española, el vuelo también incluyó a ciudadanos de otros países que se encontraban en el área y se vieron vulnerables por el incremento de la actividad militar.

Por su parte, el ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, comunicó el pasado jueves que todos los españoles residentes en Irán que expresaron formalmente su voluntad de salir del país ya han sido evacuados. Albares detalló que un grupo específico de 22 ciudadanos optó por una ruta terrestre con dirección a Azerbaiyán, sumándose al conteo de más de 150 residentes españoles identificados en territorio iraní. No obstante, el ministro aclaró que ciertos nacionales decidieron permanecer en Irán alegando vínculos familiares o poseer doble nacionalidad, una elección que el Estado ha respetado dentro de los protocolos de emergencia.

Seguridad y protocolos ante la crisis regional

La implementación de estas misiones responde a una profunda preocupación por la integridad física de la comunidad española y extranjera en Oriente Próximo. La sincronización entre el cuerpo diplomático y las Fuerzas Armadas ha permitido una reacción ágil para integrar a personas de diversas nacionalidades en los vuelos de rescate. La organización de estas rutas aéreas ha tenido que sortear desafíos complejos, tales como el cierre parcial de espacios aéreos y las trabas logísticas inherentes a un entorno de confrontación armada.

La Operación Atalanta, marco en el que operaban los militares retornados este viernes, continúa siendo un pilar europeo para la seguridad en vías estratégicas, enfocándose principalmente en el combate a la piratería en el Cuerno de África. Los efectivos españoles mantuvieron su compromiso internacional en la región hasta que la situación de riesgo obligó a su inclusión en los protocolos de retorno para asegurar su bienestar.

Finalmente, las autoridades españolas ratificaron que mantienen un monitoreo constante sobre aquellos ciudadanos que decidieron no abandonar los países en conflicto. Se han reforzado los canales de comunicación con las sedes consulares y organismos internacionales, tal como ha subrayado el Ministerio de Defensa. La inestabilidad causada por los recientes ataques militares ha sido el motor principal para la aplicación rigurosa de estos planes de repatriación inmediata.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
X