El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, logró que se suspendiera una nueva sesión de su juicio por presuntos sobornos, programada originalmente para este miércoles. La defensa argumentó compromisos políticos y de seguridad para justificar la ausencia del mandatario, una petición que fue aceptada tanto por la Fiscalía como por el tribunal que lleva el caso.
De acuerdo con información difundida por medios israelíes como la radiotelevisora estatal Kan y el diario Jerusalem Post, el equipo legal de Netanyahu entregó la solicitud en un sobre sellado a los jueces. Con esta decisión, se marca el tercer día consecutivo en el que las audiencias se ven alteradas por factores ajenos al proceso judicial.
Este nuevo aplazamiento se suma a una serie de contratiempos en el calendario del juicio. El martes, la sesión se redujo en tres horas después de que Netanyahu sostuviera una reunión preliminar en sus oficinas. El lunes, la audiencia fue cancelada de último minuto, también bajo el argumento de «razones diplomáticas y de seguridad».
El proceso legal se encuentra actualmente en la etapa de defensa, y Netanyahu está siendo interrogado por la Fiscalía dentro del denominado Caso 2000. Este caso se centra en supuestos sobornos a medios de comunicación que involucran al editor y propietario del diario israelí Yediot Ajronot, Arnon ‘Noni’ Mozes.
Los detalles del Caso 2000
La investigación gira en torno a conversaciones grabadas entre Netanyahu y Mozes. Según la acusación formal, ambos habrían discutido un posible pacto en el que Mozes ofrecía mejorar la cobertura periodística de Netanyahu en Yediot Aharonot. A cambio, el primer ministro implementaría medidas para limitar la influencia de Israel Hayom, un periódico rival cuya distribución gratuita representaba una grave amenaza económica para el medio de Mozes.
La defensa de Netanyahu ha insistido en que estos encuentros no constituyen un delito y que los cargos son parte de una persecución política en su contra.
Fuente: Infobae