Este jueves, durante la apertura de la Cumbre por una Europa Limpia, Justa y Competitiva, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, enfatizó la urgencia de robustecer la autonomía económica del bloque regional. Según la funcionaria, esta medida es vital frente a un panorama internacional que se torna progresivamente más hostil, caracterizado por fuertes disputas comerciales y rivalidades en el campo de la tecnología.
«Vivimos en un mundo cada vez más marcado por el poder más que por los principios. Un mundo de controles a la exportación y cadenas de suministro interrumpidas. Un mundo de intensa rivalidad económica y tecnológica, donde toda dependencia se convierte en un arma»
La líder del Ejecutivo comunitario advirtió que el escenario actual obliga a la Unión Europea a reaccionar con determinación. Von der Leyen sostuvo que la soberanía económica no implica abandonar los principios fundamentales europeos, sino adaptarse a un contexto adverso que requiere una postura estratégica.
«Construir una Europa independiente es la misión central de esta Comisión. Esto requiere que utilicemos todas las herramientas a nuestro alcance»
, puntualizó la mandataria.
Transición ecológica y simplificación normativa
En su discurso, Von der Leyen destacó que el proceso de descarbonización y la transición climática deben estar intrínsecamente ligados a una estrategia industrial sólida. El objetivo principal es garantizar que las tecnologías determinantes para el futuro se produzcan y desarrollen dentro del territorio europeo. Asimismo, se refirió a la necesidad de facilitar la operatividad de las compañías del continente mediante la reducción de cargas burocráticas y la eliminación de obstáculos regulatorios innecesarios.
Competitividad en un escenario global desigual
Respecto a la política de competencia, la presidenta la describió como uno de los mayores éxitos históricos de la región, destacando su papel en la protección de consumidores y empresas, además del impulso a la innovación. No obstante, reconoció que las reglas deben evolucionar rápidamente debido a que las firmas europeas ahora operan en una escala mundial donde el entorno cambia con celeridad.
Dentro de este marco de transformación tecnológica constante, se identificaron los desafíos que enfrentan las empresas locales:
- La exigencia de inversiones masivas para mantenerse competitivas en la carrera global.
- La competencia con actores extranjeros que frecuentemente se benefician de apoyo estatal masivo.
- La urgencia de una política de competencia «adecuada para una nueva era».
Finalmente, Von der Leyen resaltó que la UE busca mantener mercados transparentes y equitativos, permitiendo que sus empresas logren crecer e innovar a una velocidad superior. Para contrarrestar las prácticas desleales, el bloque está reforzando sus mecanismos de protección, mientras sigue expandiendo su red comercial a través de convenios internacionales, mencionando específicamente los acuerdos alcanzados con India y los países que integran el Mercosur.
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