Mientras la atención pública se concentró en los casi USD 43 millones en cooperación no reembolsable, la energía fotovoltaica y los nuevos compromisos comerciales alcanzados durante la visita de Estado del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa a China, dos de los siete acuerdos suscritos en Beijing empezaron a despertar alarmas en varios sectores.
Uno de estos establece una cooperación en economía digital con la Administración Nacional de Datos de China; el otro crea un mecanismo de cooperación entre la Secretaría General de Comunicación de la Presidencia de Ecuador y China Media Group (CMG), el mayor conglomerado de medios de comunicación de China.
En un boletín, la Secretaría General de Comunicación dedica amplios detalles a las donaciones para patrullaje policial, salud y prevención de riesgos, pero resume ambos instrumentos en apenas unas líneas. Sobre el acuerdo de economía digital señala que busca impulsar la transformación digital mediante el intercambio de políticas y tecnología y proyectos de digitalización en agricultura, manufactura y salud.
En cambio, sobre el convenio con CMG, afirma únicamente que pretende “profundizar los vínculos de cooperación y entendimiento entre Ecuador y China, promoviendo nuevas oportunidades de intercambio, aprendizaje mutuo y colaboración en el ámbito de la comunicación”. Hasta el cierre de esta publicación, el texto íntegro de ninguno de los dos memorandos había sido difundido públicamente.
La ausencia de esos documentos impide conocer aspectos fundamentales: qué obligaciones asume cada parte, qué tipo de cooperación concreta se desarrollará, qué entidades participarán en su ejecución, qué mecanismos de supervisión existirán y cuáles serán los plazos de implementación.
En el caso del memorando sobre economía digital, la contraparte ecuatoriana es el Ministerio de Infraestructura y Tecnología, mientras que del lado chino figura la Administración Nacional de Datos, un organismo creado en 2023 para coordinar la gobernanza de los datos dentro del sistema estatal chino. El boletín habla de transferencia tecnológica y proyectos de digitalización, pero no identifica qué empresas o instituciones ejecutarán esas iniciativas ni si implicarán infraestructura tecnológica, plataformas digitales o proveedores específicos.
Sin embargo, el acuerdo que ha despertado mayor interés entre especialistas en comunicación internacional es el firmado con China Media Group.
Aunque el boletín oficial lo presenta como un memorando de cooperación en comunicación, CMG no es simplemente un medio estatal comparable con una radiotelevisión pública occidental. El conglomerado fue creado en 2018 como resultado de una profunda reforma institucional impulsada por Xi Jinping que fusionó China Central Television (CCTV), China National Radio y China Radio International bajo una misma estructura, incorporando además la red internacional CGTN. El objetivo declarado por las autoridades chinas era fortalecer la capacidad de comunicación internacional del país y proyectar una imagen más favorable de China en el exterior.
Diversos centros de investigación sostienen que esa reforma respondió a una estrategia más amplia de centralización de la comunicación política. Freedom House identifica a CMG como la principal empresa estatal china de radio y televisión y la sitúa en el centro de los esfuerzos de Beijing para expandir su influencia mediática internacional mediante acuerdos de cooperación, distribución de contenidos y alianzas con medios extranjeros.
El propio Gobierno estadounidense decidió en 2020 designar a CGTN, China Radio International y otras entidades estatales chinas como “misiones extranjeras”, argumentando que estaban sustancialmente controladas por el gobierno de la República Popular China. La medida no constituyó una prohibición de sus actividades, pero sí reflejó la posición oficial de Washington respecto de su dependencia institucional.
La discusión sobre CMG trasciende, sin embargo, el debate entre China y Estados Unidos. Freedom House sostiene que la estrategia internacional de comunicación de Beijing combina mecanismos tradicionales de diplomacia pública con acuerdos de intercambio de contenidos, expansión de plataformas propias y relaciones permanentes con medios extranjeros. El organismo documenta que, en numerosos casos, las condiciones específicas de esos convenios no son públicas, aunque frecuentemente incluyen distribución gratuita de contenidos, coproducciones audiovisuales o intercambio de programación.
Los antecedentes regionales muestran que el acuerdo con Ecuador no constituye una excepción.
En Chile, CMG firmó en 2020 convenios de intercambio de contenidos con Radio Cooperativa y el diario La Tercera. Según Freedom House, este último publicó decenas de artículos provenientes de medios estatales chinos durante ese año, mientras que el convenio con Radio Cooperativa continuó posteriormente y se amplió hacia formatos multimedia.
Asimismo, en Perú, los acuerdos de cooperación suscritos entre los medios estatales peruanos y las entidades que posteriormente serían integradas a CMG contemplaron coproducciones, intercambio de contenidos, capacitación de periodistas y viajes de formación financiados por China. Documentales producidos por CGTN fueron transmitidos por TV Perú y periodistas peruanos participaron en programas de entrenamiento organizados en Beijing.
Mientras que en Colombia, Freedom House documenta que la cooperación mediática ha incluido alianzas regionales para compartir contenidos, emisiones de documentales producidos por entidades chinas y esfuerzos permanentes de acercamiento con medios nacionales, aunque también señala que algunos periódicos rechazaron propuestas de acuerdos de intercambio con Xinhua.
Estos antecedentes no permiten concluir que el memorando firmado por Ecuador vaya necesariamente a traducirse en coproducciones o intercambio de contenidos. Pero sí demuestran un patrón recurrente en la forma en que China ha desarrollado su cooperación mediática con otros países.
Ese patrón adquiere mayor relevancia porque el convenio con CMG fue suscrito simultáneamente con el memorando sobre economía digital. Ambos forman parte del mismo paquete de acuerdos anunciado por el Gobierno ecuatoriano durante la visita presidencial a Beijing.
Por ahora, la Secretaría General de Comunicación no ha explicado qué actividades concretas contempla el memorando con CMG, si incluirá intercambio de contenidos, programas de capacitación, asistencia técnica, cooperación tecnológica u otros mecanismos. Tampoco el Ministerio de Infraestructura y Tecnología ha detallado cómo se implementará la cooperación con la Administración Nacional de Datos de China, qué instituciones participarán ni qué salvaguardas existirán respecto del manejo de información y de la infraestructura digital.