Valentín Barco: el versátil Número 12 de la selección argentina

(Desde Estados Unidos) ¿Qué pasaría si el jugador más destacado de los amistosos previos al Mundial no fuera una estrella consagrada, sino un joven que hace apenas dos años luchaba por hacerse un espacio en el fútbol europeo?

La respuesta apunta a Valentín Barco, conocido como el Colo. Este futbolista de múltiples funciones se presenta como una solución versátil para Lionel Scaloni en la Copa del Mundo que arranca hoy. Su capacidad para adaptarse a distintas posiciones lo convierte en el auténtico jugador Número 12 de la albiceleste, que defiende el título conquistado en Qatar hace cuatro años.

El exjugador de Boca, que la próxima temporada vestirá los colores del Chelsea, fue una de las piezas que más provecho sacó de los encuentros amistosos frente a Honduras e Islandia, junto a Exequiel Palacios. En el segundo partido, el Colo no solo brilló como figura, sino que también anotó el gol que abrió el marcador en el Jordan-Hare Stadium de Auburn, Alabama.

El Colo Barco es un futbolista polifuncional que puede aportarle soluciones a Scaloni (Foto Todd Kirkland /AFP)
El Colo Barco es un futbolista polifuncional que puede aportarle soluciones a ScaloniFuente: Foto Todd Kirkland /AFP

Barco es un mediocampista zurdo con capacidad de desborde y definición, pero también ofrece a Scaloni opciones tácticas adicionales, como jugar en otras zonas del campo. Esta polifuncionalidad es especialmente valorada en un torneo como la Copa del Mundo. A eso se suma su personalidad, desfachatez y valentía, cualidades que el Colo ha mostrado desde sus inicios en Boca.

El Colo debutó con la camiseta azul y oro a los 16 años, pero fue recién en 2023, bajo la dirección de Jorge Almirón, cuando se consolidó en Primera División. Con apenas 19 años estuvo cerca de ganar la Copa Libertadores. Antes, cuando no era convocado pese a su talento, Barco le dijo a su madre: “Yo igual sé que voy a llegar y voy a jugar”.

Su ascenso en Boca fue tan vertiginoso que Europa puso sus ojos en él, protagonizando una salida polémica al Brighton de Inglaterra por 10 millones de dólares.

Los orígenes del Colo se remontan a su natal 25 de Mayo. Llegó a Boca a los 9 años. Inicialmente jugaba como delantero hasta que Diego Martínez lo reubicó como lateral izquierdo en las divisiones inferiores.

Para cumplir su sueño, realizó sacrificios que hoy parecen increíbles. Gracias a una prueba gestionada por Ramón Maddoni, durante tres años recorrió más de 450 kilómetros de ida y vuelta al menos cuatro veces por semana junto a sus padres en un Renault 12. El sándwich que le daban en el club alcanzaba para que comieran él, su mamá Patricia y su papá Walter.

Barco estuvo a un paso de ganar la Copa Libertadores con Boca, pero el elenco argentino perdió la final con Fluminense (Foto EFE/ Antonio Lacerda)
Barco estuvo a un paso de ganar la Copa Libertadores con Boca, pero el elenco argentino perdió la final con FluminenseFuente: Foto EFE/ Antonio Lacerda

Ya como profesional, y tras sus primeros partidos destacados en la Primera de Boca, llegaron los golpes: Brighton, Sevilla y la falta de continuidad. Pero en el Racing de Estrasburgo encontró lo que tanto necesitaba: confianza, minutos y la posibilidad de volver a sentirse importante.

Cuando parecía que el tren podía pasar de largo, apareció su oportunidad en la Selección. Hoy es una de las grandes revelaciones de los amistosos previos al Mundial, en los que volvió a mostrar esa personalidad que lo llevó a seguir creyendo en sí mismo. Y volvieron a resonar las palabras que alguna vez le dijo a su mamá cuando no jugaba y las cosas no salían: “Quedate tranquila, que voy a llegar igual”.

Fuente: Infobae

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