El miércoles, una nueva oleada de ataques con drones por parte de Rusia golpeó la ciudad de Chernihiv, en el norte de Ucrania. Esta urbe tiene importancia estratégica debido a su cercanía con la frontera rusa. Como resultado, un niño de apenas cuatro años y una mujer perdieron la vida.
El alcalde de Chernihiv, Dmitro Brizhinski, informó a través de sus redes sociales que un dron impactó directamente contra un edificio residencial.
“Un dron impactó contra un edificio residencial. Como consecuencia del ataque, un niño de 14 años ha resultado herido y, lamentablemente, han fallecido dos personas: una mujer y un niño de cuatro años”, declaró Brizhinski.
Además de los ataques en Chernihiv, la provincia de Dnipropetrovsk, ubicada en el este del país, también fue blanco de bombardeos. El gobernador militar regional, Oleksandr Ganzha, confirmó que dos personas resultaron heridas por ataques que incluyeron “drones, artillería y bombas”.
Los bombardeos afectaron el centro de Nikópol y las localidades de Pokrovska, Marhanetska, Mozolevska y Chervonogryhorivska. Una empresa agrícola, un mercado, varios edificios de viviendas y automóviles sufrieron daños. Una mujer de 26 años resultó herida y recibió atención médica ambulatoria.
En Pavlohrad, una vivienda particular resultó dañada por los ataques. Allí, una mujer de 20 años resultó herida y recibió tratamiento ambulatorio.
En la localidad de Vasilkivska se reportó un incendio, aunque las autoridades no proporcionaron detalles adicionales sobre el siniestro.
El martes por la tarde, el gobernador Ganzha ya había informado sobre un ataque previo en Pishchanka, en la misma provincia, que dejó un muerto y once heridos, además de tres viviendas destruidas y quince dañadas. La población cercana al epicentro de la explosión tuvo que ser evacuada.
Fuente: Infobae