El gobierno de Rusia ha rechazado la existencia de un segundo caso vinculado a un presunto brote de peste en la región siberiana de Irkutsk, luego de que una investigadora de laboratorio falleciera en un aparente accidente. Las autoridades afirmaron que no se encontraron patógenos peligrosos entre las personas que estuvieron en contacto con la víctima.
El Servicio Federal de Supervisión de la Protección y el Bienestar del Consumidor (Rospotrebnadzor) calificó como «informaciones falsas» los reportes sobre «un segundo caso en alguien que tuvo contacto con una empleada del Instituto contra la Peste de Irkutsk que fue diagnosticada previamente de neumonía». La entidad subrayó que esos rumores carecen de sustento.
«Esta información no es cierta», insistió el organismo ruso. A raíz de ello, el Servicio Federal de Supervisión de las Telecomunicaciones, Tecnologías de la Información y Medios de Comunicación (Roskomnadzor) anunció que investigará el origen de dichas afirmaciones, según reportó la agencia Interfax.
Moscú notificó esta semana a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que no se ha registrado ningún caso de peste pulmonar en Irkutsk. Tampoco se detectaron «patógenos de alto riesgo» entre los contactos de la científica fallecida en un accidente de laboratorio en Shélejov, una vez finalizado el período de observación médica de todas esas personas.
Sin embargo, tanto la OMS como varios países, entre ellos Estados Unidos, han solicitado mayor transparencia y datos concretos sobre la situación. El organismo internacional incluso ofreció asistencia a Rusia para manejar el incidente en la zona y analizar las causas del deceso de la investigadora, atribuido a una «neumonía de etiología desconocida».
Fuente: Infobae