El fervor por la selección argentina ya se siente con fuerza en Kansas City, sede del debut del equipo de Lionel Scaloni en el Mundial que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá. En medio de la espera por la llegada masiva de hinchas, Infobae conversó con un argentino que llegó a suelo norteamericano con una misión muy especial: Juan Kurtzemann.
Este joven rosarino emprendió una cruzada solidaria que lo llevó a recorrer las 23 provincias argentinas en 23 días. El objetivo: recolectar fondos para donar 15 mil platos de comida a través del Banco de Alimentos de Argentina. Además, llevó consigo una bandera celeste y blanca que se fue llenando de firmas de deportistas y figuras públicas, con la intención de que el aliento de todo el país llegue hasta las manos de los campeones del mundo.
“La idea surgió porque estudio en la universidad más innovadora del mundo, se llama Tetr College of Business, en la cual cada semestre viajo a un nuevo país. A los 18 me mudé a Dubái, viví en India, Singapur, Malasia y me fui a Ghana este año, al principio, a hacer una ONG. Entonces digo: ‘Che, estoy en África ayudando en una ONG, tengo que hacer algo en Argentina’. Nunca nadie había hecho las 23 provincias en 23 días. Dije: ‘Uh, alta idea, puedo hacer un lindo contenido al respecto y llamar a la gente a que donen platos de comida’. Todo con el Bancos de Alimentos de Argentina: la donación va directo a ellos, no me llevo ni un peso, no pasa por mí, es todo auditable, trazable”, relató Kurtzemann.
Una travesía con sabor a provincia
El periplo comenzó el 16 de mayo en el Fin del Mundo y culminó el 7 de junio en el Monumento a la Bandera, en Rosario, Santa Fe. La consigna era clara: una provincia por día, con la regla de conocer o degustar algo típico de cada lugar, y así conseguir firmas para la bandera. “No es como solo pasar la provincia, es como entrar, tomarte tu tiempo ahí, ver qué se puede hacer de la provincia, hacer algo típico y después conseguir la firma para la bandera también de algún representante”, explicó el joven, que sueña con que ese trapo sea visto por Lionel Messi y el resto del plantel en la concentración.
Entre las firmas más destacadas en la bandera figura la de Ángel Di María, quien fue el último en estampar su rúbrica. También apoyaron la iniciativa el ex capitán de la selección de vóley Rodrigo Quiroga, el múltiple campeón de Turismo Carretera Mariano Werner, el histórico anotador de Los Pumas Nico Sánchez, el veterano de la Guerra de Malvinas Conrado Zamora (de Tierra del Fuego) y el juez que casó a Messi con Antonela Roccuzzo, Gonzalo Carrillo.
“La idea la tuve que salir a financiar con sponsors para que todas las donaciones de la gente vaya a platos de comida. Me acompañaron Grupo Oño y Crucijuegos de Rosario y la universidad a la que asisto. Esta universidad se inauguró hace dos años. O sea, empezó literalmente cuando yo arranqué la época universitaria. No quería estudiar en la universidad, no me copaba. Quería algo no tradicional, quería directamente emprender. Así que por suerte apareció y fue perfecta para conocer el mundo, conocer muchas culturas y al mismo tiempo tienen un modo de aprender haciendo”, detalló Kurtzemann a Infobae.
El modelo de aprendizaje de su universidad le exige un proyecto por semestre. “Vendí chocolates en India, vendí productos para dormir en Dubái y tuve que hacer esta ONG en Ghana. Fue un poco como terminó surgiendo la idea de las 23 provincias en 23 días y ayudar a los Bancos de Alimentos de Argentina”, añadió. Su origen rosarino fue clave para elegir el punto final del recorrido: “Soy de Rosario, rosarino de pura cepa, aunque los últimos años estuve viviendo en Funes. Y por eso fue que terminamos todo el recorrido en el Monumento a la Bandera. Me hubiera sido más fácil hacer otro tipo de recorrido que no terminase en Rosario, pero tenía que terminar en Rosario con la bandera firmada por todo el país”.
El Banco de Alimentos Argentina, actor central de esta historia, es una asociación civil sin fines de lucro que agrupa a los Bancos de Alimentos del país. Su labor se centra en reducir el hambre y la malnutrición mediante el rescate de alimentos y su eficiente distribución, generando platos de comida con valor nutritivo para quienes más lo necesitan.

En esta aventura, Juan no estuvo solo. Su padre, Luis María, se sumó a la locura y le prestó su camioneta, que fue ploteada con una bandera argentina en el techo. “Mi viejo se sumó a la locura. Me prestó su camioneta. Bueno, se vino conmigo, pero en su camioneta fuimos. No había logrado conseguir un sponsor de auto. Entonces fuimos con su camioneta, que la habíamos ploteado, que tenía una bandera argentina en el techo. Estaba muy copada. Y ahora, bueno, mi viejo se tuvo que volver a laburar, ya que se había pedido como un mes de licencia y ahora estoy con mi vieja Cristina acá en Kansas, que me está acompañando para entregarle la bandera a la Selección y tratando de hacer el máximo ruido posible”, contó Juan. La meta final es donar 15 mil platos de comida, equivalentes a unos 15 millones de pesos, para ciudadanos de todo el país.
Para Kurtzemann, la actual Selección Argentina es una fuente de inspiración. “Esta selección es muy importante para mí, cómo nos transmiten el valor del equipo, que juegan unidos, que hay muy buena onda entre ellos y me parece que tienen los valores que necesitamos como sociedad. Son bien familieros, bien amigueros y claramente son los mejores en lo que hacen. Y el mensaje que tendría para ellos es que recorrí las 23 provincias en 23 días, cada parte y cada rincón de Argentina en busca del aliento de todas las provincias hacia ellos. Y que los representantes que firmaban por las provincias, porque obviamente no puede firmar todo el mundo, dejaron su energía plasmado en la bandera. Se emocionaron sabiendo que le iba a llegar a la Selección. Estoy acá a modo de aliento, como un gran hincha y como representante de todos los que firmaron la bandera, a traer algo físico que representa el aliento de todo el país. Porque es eso. La bandera tiene cargada la energía de todas las provincias para que tengan la máxima fuerza posible para este Mundial”, expresó este fanático de la Albiceleste, quien contó con la ayuda de sus tíos Nicolás y Pedro, y la asistencia del videógrafo Lucas Scaloni durante la travesía.
El trabajo está hecho. Con la camiseta de la Selección puesta, solo resta que los futbolistas cumplan el sueño de este joven emprendedor que pensó en ayudar a los demás mientras recorría cada rincón de Argentina. Él y cada persona que tuvo su plato de comida, lo merecen.

Fuente: Infobae