De acuerdo con el análisis de especialistas, una serie de elementos que abarcan desde condiciones geológicas y características del terreno hasta graves deficiencias en las edificaciones provocaron los catastróficos efectos de los dos terremotos que golpearon a Venezuela a finales de junio. Los movimientos telúricos, registrados con magnitudes de 7,2 y 7,5, dejaron un saldo superior a 6.300 fallecidos, 190 edificios colapsados y al menos 856 estructuras con daños severos, según los reportes oficiales.
En el sector costero de Catia La Mar, la residencia de Jennire García resultó inservible después de los temblores que arrasaron con gran parte del estado La Guaira. García, de 42 años, ahora vive en carpas improvisadas junto a los escombros de lo que fue su hogar. “Estoy enferma de estrés todo el día”, manifestó la mujer.
La región impactada es la misma que sufrió los devastadores deslizamientos de tierra de 1999, que ocasionaron miles de muertes. El ingeniero Feliciano De Santis, quien preside la Sociedad Venezolana de Geólogos, señaló que los suelos “no consolidados” de la zona amplificaron la tragedia. “Estos suelos suelen ser sueltos y provocaron que el terreno se moviera con aún mayor intensidad”, explicó De Santis.
El complejo habitacional donde residía García, levantado después del alud de 1999, fue declarado inhabitable. En el área aún se pueden observar grietas profundas que cruzan las paredes de los inmuebles que no se derrumbaron por completo, así como múltiples balcones destruidos y varios rascacielos totalmente colapsados.

Las brigadas de rescate que operan en la zona siniestrada continúan la búsqueda de víctimas entre los escombros, trabajando entre los restos de edificios de hasta 12 pisos de altura. Las labores no se detienen pese a la magnitud de los daños y la dificultad del terreno.
Normativa antisísmica desactualizada y fallas constructivas
La última actualización de la normativa antisísmica nacional se realizó en 2019; la anterior databa de 1967, año en que un sismo de magnitud 6,6 sacudió al país. Un estudio pormenorizado de la infraestructura en La Guaira evidenció serias deficiencias en la construcción, según detalló el ingeniero japonés Kit Miyamoto, quien recorre la región con respaldo de Washington.
Miyamoto advirtió que, si bien la presencia de grandes cantidades de acero en las estructuras puede parecer favorable, “una vez que te fijas en cómo está conectada la barra de refuerzo (de acero) a los cimientos, no es gran cosa”.
A principios de la década de 2010, el gobierno de Hugo Chávez construyó 43 torres de gran altura destinadas a viviendas de interés social en la zona. Los recientes terremotos destruyeron 16 de estos edificios, causando la muerte de cientos de residentes que se encontraban en el interior.

Una investigación publicada por Armando.info reveló que “los contratos adjudicados discrecionalmente a empresas cuya experiencia se desconocía” contribuyeron a agravar los daños estructurales en las edificaciones afectadas.
En Chacao, el sector más golpeado de Caracas, el balance de los sismos fue de 68 muertos, tres inmuebles colapsados y decenas de estructuras declaradas inhabitables. La mayoría de estas edificaciones datan de antes del sismo de 1967, según la Orden de Ingeniería de Venezuela.
“Algunas estructuras habían sido reforzadas”, indicó el ingeniero Felix Ojeda, representante de ese organismo, y agregó que el análisis de muestras de escombros recogidas en el lugar puede aportar datos sobre el estado real de la infraestructura.
Por su parte, el ingeniero Kit Miyamoto consideró que “el siguiente paso lógico es demoler los edificios”, aunque también resaltó la importancia de rehabilitarlos y reforzarlos en la medida de lo posible.

La ciudadanía ha expresado su descontento por la lentitud de la respuesta gubernamental ante la emergencia. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, quien ejerce el poder bajo la influencia de Washington tras la salida del ex dictador venezolano Nicolás Maduro, prometió la entrega de aproximadamente 4.000 viviendas durante este año.
En Catia La Mar, Jennire García lamentó la pérdida de su hogar: “Me entristece porque lo veo allí todos los días. Pienso en las comodidades que tenía y que no puedo tener aquí”. Y añadió: “Estamos muy ansiosos, esperando una respuesta, y no la tenemos”.
(Con información de AFP)
Fuente: Infobae