El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), se perfila como ganador de la primera vuelta de las elecciones presidenciales con un 39% de los votos, según el más reciente sondeo de la firma Qauest. En segundo lugar aparece el senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro y miembro del Partido Liberal (PL), con un 34% de apoyo. La encuesta se realizó a solo una semana de los comicios.
Con respecto al estudio de la semana pasada, Lula incrementó su intención de voto en 2 puntos porcentuales, mientras que Flávio Bolsonaro subió un punto. El sondeo fue encargado por los medios GLOBO y TV GLOBO, lo que le otorga relevancia en el panorama informativo brasileño.
El análisis por segmentos revela que Lula ha ganado terreno entre los votantes católicos, pasando del 43% al 48%. También registró un avance entre los evangélicos, de 23% a 27%. En el caso de las mujeres, el actual mandatario alcanza un 40% de respaldo, mientras que Flávio Bolsonaro se queda con un 29% en ese grupo.
En cuanto al resto de candidatos, el escritor Augusto Cury (Avante) y el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado (Partido de la Social Democracia Brasileña) obtienen cada uno un 4%. El activista Renan Santos logra un 3%, mientras que el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema (Novo) se queda con un 1%. Las llamadas candidaturas de tercera vía han visto reducir su apoyo combinado: en un mes bajaron del 16% al 12%.
Los votantes indecisos también muestran un cambio significativo. Actualmente, el 31% del electorado aún no define su preferencia, una cifra considerablemente menor al 51% registrado en agosto pasado.
Reñida segunda vuelta proyectada
De confirmarse el liderazgo de Lula y Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, el balotaje —previsto para el 25 de octubre— se anticipa como una contienda muy apretada. La encuesta señala un empate técnico con ambos aspirantes alcanzando 42% de las preferencias. En comparación con sondeos anteriores, Lula suma un punto, mientras que Flávio Bolsonaro se mantiene sin cambios respecto a la encuesta de la semana pasada.
La campaña electoral ha estado marcada por las acusaciones de Lula sobre una presunta interferencia extranjera. La Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) alertó al Gobierno sobre un nivel “crítico” de presión por parte de Estados Unidos e incluso señaló una posible injerencia de Washington en los comicios, según denunció el propio mandatario.
Fuente: Infobae