Tras alcanzar el récord de $ 7.729,5 millones acumulados en 2025 -la cifra más alta desde que se tienen registros-, el ingreso de remesas a Ecuador en el primer trimestre de 2026 se ubicó en $ 1.856,7 millones, según datos del Banco Central del Ecuador (BCE).
El monto supera en un 7,7 % a los $ 1.724,3 millones recibidos en el primer trimestre de 2025. No obstante, el dinero que enviaron los migrantes al país entre enero y marzo de 2026 fue menor en 7,9 % frente a los $ 2.015,5 millones que llegaron en el último trimestre del año pasado.
Los datos exponen que el flujo de remesas que entraron a Ecuador en el primer trimestre de 2026, si bien fue mayor al arranque del 2025, se desaceleró en comparación con el cuarto trimestre del año anterior.
Estados Unidos sigue liderando la lista de países desde donde los migrantes mandan remesas a sus familiares, con un total de $ 1.441 millones de enero a marzo de 2026, lo que representa el 77,6 % de todo el valor registrado de remesas.
En segundo lugar está España, con $ 264,8 millones, y en tercer lugar se encuentra Italia, con $ 34,6 millones. El resto de países del mundo suman en conjunto $ 116,4 millones, de acuerdo con el informe de Balanza de Pagos del BCE.
Respecto de las remesas enviadas desde Ecuador hacia el extranjero, el valor transferido en el primer trimestre ascendió a $ 95,8 millones, lo que es una baja del 10,8 % -en términos interanuales- en relación con el mismo periodo de 2025 y un descenso del 16,5 % ante el último trimestre de ese año.
Las remesas que los trabajadores en el exterior mandan a Ecuador son un apoyo económico clave para las familias que los reciben. El dinero ayuda a cubrir gastos de alimentación, vivienda, educación, salud, vestimenta, entre otros.
En 2025 las transferencias ingresaron en un volumen que no se había visto antes. El valor llegó a ser equivalente al 5,9 % del producto interno bruto (PIB) y se convirtió en la segunda fuente de ingresos de divisas del país, después de las exportaciones de camarón, describe el BCE en el informe anual de remesas.
Uno de los factores que contribuyeron al crecimiento de ese año estuvo relacionado con el impuesto a las remesas que aprobó Estados Unidos y que empezó a aplicarse desde el 1 de enero de 2026, con una tarifa del 1 % al dinero que sale desde ese país.
Los migrantes enviaron más dinero a sus parientes en Ecuador antes de que se inicie el cobro del impuesto.
Para 2026 se estima que las remesas recibidas aporten alrededor de $ 6.858 millones en total, según el informe de Programación Macroeconómica 2026-2029 del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Lo que el Gobierno proyecta para este año significa una disminución de $ 871,5 millones versus 2025, que es lo mismo a una contracción anual del 11,28 %.
El informe del MEF señala que las remesas de trabajadores “representan una fuente fundamental de ingreso de divisas, que tiene un efecto en el ingreso de los hogares y la sostenibilidad externa de la economía ecuatoriana”.
“Su dinámica reciente refleja un factor de resiliencia clave para el consumo interno y el equilibrio de la balanza de pagos bajo el régimen de dolarización”, recoge el documento, que además destaca la consolidación de este rubro como uno de los principales flujos de ingreso externo no petrolero de la economía ecuatoriana.
El MEF precisa que la dinámica de las remesas está sujeta a los cambios en el entorno regulatorio y migratorio en los países de origen.
Menciona como ejemplo la influencia que tuvieron en 2025 el impuesto en Estados Unidos y las políticas migratorias de ese país.
En ese contexto, explica que la disminución de remesas proyectada para 2026 se entiende por la situación en Estados Unidos.
“En conjunto, las proyecciones incorporan un escenario en el que las remesas continúan siendo un pilar importante del ingreso secundario y del financiamiento externo del país; aunque ancladas a un crecimiento más moderado y sujetas a riesgos asociados a cambios en políticas migratorias en economías clave”, concluye el Ministerio de Finanzas. (I)
Fuente: El Universo