La calma en la Franja de Gaza se ha visto interrumpida este lunes, cuando al menos tres personas de origen palestino, entre las que se encuentra un menor de apenas ocho años, perdieron la vida tras una nueva incursión aérea perpetrada por las Fuerzas de Defensa de Israel. Esto ocurre a pesar del acuerdo de alto el fuego alcanzado en octubre de 2025, el cual se negoció paralelamente a la propuesta de Estados Unidos para definir el futuro del territorio palestino.
De acuerdo con los reportes difundidos por la agencia oficial palestina WAFA, el impacto se registró en las inmediaciones del puente de Uadi al Salqa, ubicado en la localidad de Deir al Balá, en el centro de Gaza. El ataque no solo provocó las víctimas fatales, sino que también dejó a otras cinco personas heridas, según las mismas fuentes. Hasta el momento, las autoridades militares israelíes no han emitido ningún comentario oficial sobre este bombardeo.
Las autoridades locales, bajo la administración del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han denunciado que la tregua no ha sido respetada por completo. Aseguran que, desde que entró en vigor la pausa en las hostilidades, se han contabilizado más de 1.040 fallecidos y aproximadamente 3.375 heridos como consecuencia de las acciones ofensivas israelíes.
El panorama general es desolador. El Ministerio de Sanidad de Gaza informó el domingo que, desde el inicio de la ofensiva israelí desencadenada tras los ataques del 7 de octubre de 2023 —que causaron 1.200 muertos y 250 secuestrados en territorio israelí—, se han documentado 73.054 mártires y 173.480 heridos. Sin embargo, la cartera sanitaria advirtió que estas cifras no son definitivas, pues todavía hay cadáveres esparcidos en las calles y sepultados bajo los escombros de las edificaciones destruidas.
Fuente: Infobae