El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, lanzó este sábado una advertencia contundente durante la conmemoración del Día de las Fuerzas Armadas en Gdynia, ciudad portuaria del mar Báltico ubicada cerca del enclave ruso de Kaliningrado. El mandatario afirmó que su país busca mantenerse al margen del conflicto bélico, pero que solo lo conseguirá si se consolida como una nación fuerte, independiente y soberana. Además, criticó a sectores internos que, según él, sitúan al enemigo en Europa en lugar de en Rusia.
“Queremos evitar la guerra, y solo quienes sean fuertes, estén bien preparados, sean independientes y soberanos podrán evitarla”, declaró Tusk ante los asistentes al acto militar. En su discurso, detalló cuatro pilares fundamentales para garantizar la seguridad polaca: fronteras sólidas y bien vigiladas, alianzas efectivas respaldadas por una política exterior inteligente, inversiones en las Fuerzas Armadas y una economía en expansión, según informó la agencia PAP.
Economía y defensa: los motores de la seguridad
“Hoy ya podemos decir que estamos construyendo una fuerza que, gracias a su modernidad y a su número, determinará el destino de la región. Todo el mundo lo valora, especialmente nuestros aliados”, afirmó el jefe de Gobierno. También destacó el desempeño de la economía polaca, asegurando que actualmente crece a un ritmo cuatro veces superior al de Alemania y cinco veces por encima del de Francia, a pesar del complejo escenario geopolítico que enfrenta la región.
En ese contexto, Tusk hizo un llamado a preservar un Estado fuerte y a reforzar la unidad entre los polacos, en una sociedad marcada por profundas divisiones ideológicas. Esa tensión se refleja también en la convivencia política entre el presidente Karol Nawrocki, de perfil ultraconservador y euroescéptico, y el propio Tusk, referente liberal.

Una advertencia directa a la oposición
El primer ministro advirtió que Polonia “solo estará realmente seguro cuando no haya traición en Polonia (…) ni irresponsabilidad”. En un tono crítico, señaló que “los partidos políticos y los políticos que quieren convencer a los polacos de que nuestro principal problema es Europa, de que nuestro enemigo es Ucrania, de que la Unión Europea es innecesaria y Alemania es el mayor enemigo (…) se olvidan de Rusia: un vecino peligroso que está librando una guerra justo detrás de nuestras fronteras y que, en ocasiones, también hace que esa guerra entre en nuestro territorio”.
“No podemos permitir que la traición, la estupidez y los acuerdos sucios debiliten nuestra defensa y nuestra seguridad”, insistió Tusk. Y añadió: “Hago un llamamiento a todos los políticos. A menudo son quienes gritan más fuerte: ‘¡Polonia!’, levantan los brazos hacia Dios e invocan el honor, pero, al igual que en el pasado, con demasiada frecuencia conducen a graves problemas y, en ocasiones, a derrotas”.
El peso histórico del 15 de agosto
El 15 de agosto es una fecha emblemática en Polonia, pues se conmemora la victoria en la Batalla de Varsovia de 1920, un episodio clave para preservar la independencia nacional y detener el avance de la Revolución bolchevique hacia Europa Occidental. Este hecho histórico ocupa un lugar central en la memoria de la Segunda República Polaca y es recordado cada año con actos cívicos y militares.
Fuente: Infobae