Una decisión histórica en el corredor de la muerte
El gobernador Gavin Newsom, a pocos días de abandonar el cargo, ha conmutado las sentencias de muerte de todos los reclusos que esperaban la ejecución en las prisiones de California. En total, 548 personas pasarán a cumplir cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Aunque California no ha ejecutado a ningún preso desde 2006, la medida tiene un impacto significativo. Expertos señalan que eliminar las condenas a muerte ahorrará al estado millones de dólares cada año en costos judiciales y procesales.
El anuncio se produjo apenas dos días después de que Newsom conociera a su sucesor: el también demócrata Xavier Becerra, quien se convertirá en el primer latino en gobernar California. La transición de poder fue el escenario para esta decisión.
En una carta dirigida a los californianos, Newsom justificó su acción con estas palabras:
«Ahora podremos permitir que estos criminales mueran en la oscuridad mientras recordamos y honramos a las víctimas para siempre».
La conmutación es vista por analistas como un paso hacia la abolición definitiva de la pena de muerte en el estado, aunque aún queda camino por recorrer en el sistema judicial.
Fuente: Infobae