Las familias argentinas continúan con niveles de endeudamiento que superan el 12,8%, una cifra récord. El mandatario Javier Milei ha vinculado este incremento parcialmente a la adquisición de televisores con motivo del Mundial de fútbol. Sin embargo, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) ha descartado esa versión y sostiene que la raíz está en la pérdida del poder de compra de los ciudadanos.
De acuerdo al informe emitido por el Banco Central, la morosidad en los hogares se mantiene elevada, aunque con diferencias según el tipo de crédito. En el caso de las tarjetas de crédito, se registró una leve disminución en los pagos atrasados, mientras que en los préstamos personales la tendencia fue al alza. El mismo documento añade un detalle: parte de la mejora aparente se debe a que algunos deudores pasan a la categoría de irrecuperables y dejan de ser contabilizados.
Salvador Femenía, portavoz de la CAME, atribuyó el fenómeno a la contracción del salario real, no al consumo de artículos suntuarios. En declaraciones a Infobae en Vivo, respondió de manera contundente:
“Es por la caída del poder adquisitivo”
El contraste surgió cuando se compararon las afirmaciones presidenciales con estas declaraciones. Durante su discurso en el 142º aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, Milei afirmó:
“El efecto mundial. Si ustedes se fijan, una de las cosas que genera los problemas de créditos, ¿qué pasa? Vino el mundial, ¿saben qué hicieron muchos? Iban a cadenas de venta de electrodomésticos, ¿y qué hacían? Se llevaban televisores para el mundial”
Femenía rechazó esa interpretación y situó el núcleo del problema en los salarios, los servicios públicos y el acceso al crédito. Según explicó, el crédito brilla por su ausencia como motor del consumo porque muchas personas no pueden acceder debido a tasas elevadas, falta de calificación crediticia o porque ya han agotado su capacidad de endeudamiento. El vocero detalló:
“Cuando nosotros analizamos los datos que publicamos mensualmente, y hace rato que lo venimos notando, que falta una pata para impulsar el consumo, es el crédito. Y el crédito es porque la gente no tiene acceso, porque las tasas son muy altas o porque no califican, o porque ya están endeudados y no pueden utilizar más la tarjeta o un crédito personal para poder seguir consumiendo”

El crédito para gastos diarios
Femenía indicó que un número considerable de hogares utiliza el financiamiento para comprar alimentos, calzado e indumentaria, productos esenciales para la vida cotidiana, especialmente en familias con hijos. Esta conducta, según afirmó, no es reciente sino que ya se manifestaba desde antes de mediados de 2023.
El vocero describió una transformación clara en los patrones de consumo: los compradores optan por segundas, terceras y cuartas marcas, y la adquisición en pequeñas cantidades se ha vuelto una práctica habitual en los comercios de proximidad. Sobre ese deterioro, señaló:
“La gente llega con mucha dificultad a fin de mes. Y vemos en el mercado de cercanía donde va la gente trabajadora que, ganando arriba de un millón de pesos, pagando alquileres y un montón de gastos, vemos que compra fraccionado. Compra muy a poco, segunda, tercera, cuartas marcas. Y ahí nosotros notamos el resentimiento del consumo”
La CAME identificó un punto de inflexión: tras una recuperación económica que duró hasta inicios de 2025, el panorama se deterioró nuevamente debido a las restricciones en las negociaciones paritarias y el incremento de tarifas. Femenía señaló un atraso salarial de entre 10% y 12%. En sus palabras:
“El atraso llega con un salario un poco más quieto y con gastos en tarifa que suben. Realmente provoca una dificultad”

La presión financiera también alcanza a las pymes y a la cadena de pagos
La crisis no se limita a los hogares. Femenía alertó que las pequeñas y medianas empresas tienen problemas para cumplir con sus compromisos crediticios, tributarios y salariales debido a la caída del consumo. Al describir la situación, expresó:
“Hay problemas de irregularidad, no solamente con el tema crediticio, sino también con el tema tributario, porque cuesta mucho hacer caja para lo que es producción industrial”.
El portavoz explicó que cuando las ventas disminuyen, la industria encuentra mayores obstáculos para colocar su producción y la cadena de pagos se resiente. Además, muchas firmas optan por postergar el pago de impuestos antes que atrasar los salarios. Al respecto, señaló:
“Si no te atrasás con el salario, que claramente uno trata de no atrasarse, puede ser con el pago de impuestos. Estamos en un momento que ARCA está saliendo a cobrar impuestos y, hubo muchos embargos. Nosotros habíamos pedido un plan como para revolurizar, evitar embargos y que las pymes pudieran desendeudarse. Eso por ahora no está funcionando”.
Femenía también criticó el plan de regularización ofrecido por ARCA. Dijo: “El plan que sacó ARCA no fue de nuestro completo agrado, porque pensábamos en un plan mucho más largo con una tasa un poco más conveniente”.
En resumen, la CAME considera que la combinación de endeudamiento familiar, restricciones crediticias, aumento de tarifas, atraso salarial y menor consumo configura una tensión que afecta tanto la vida diaria de las personas como la salud financiera de las pymes.
Fuente: Infobae