En una operación realizada en la localidad de Manzala, al sur de Líbano, el Ejército israelí reportó el martes haber dado de baja a un integrante del grupo terrorista Hezbolá. Hasta el momento, las autoridades castrenses no difundieron imágenes de la acción contra el miliciano chií.
Un vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) señaló en un comunicado divulgado en redes sociales que los soldados “identificaron a un terrorista que operaba en el municipio del distrito de Nabatieh, cerca de la zona de seguridad” bajo control israelí.
De acuerdo con la versión oficial, la presencia del individuo constituía “una amenaza para las fuerzas”. Tras localizarlo, las tropas israelíes “atacaron y eliminaron al terrorista para eliminar la amenaza”. El portavoz agregó que “las FDI seguirán actuando para eliminar cualquier amenaza a sus fuerzas y no permitirán que la organización terrorista Hezbolá dañe a los ciudadanos del Estado de Israel”.
Netanyahu reafirma su postura militar
El ataque se produjo después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declarara que las tropas no se retirarán del sur de Líbano mientras Hezbolá conserve su presencia armada en la zona. Durante una visita a los efectivos desplegados en territorio libanés, Netanyahu sentenció: “No abandonaremos el sur de Líbano hasta que la amenaza haya sido eliminada. Y mientras Hezbolá permanezca aquí, armado y amenazándonos, nosotros también permaneceremos aquí”.

El jefe de Gobierno estuvo acompañado por el ministro de Defensa, Israel Katz, y altos mandos militares, como el subdirector del Estado Mayor, Tamir Yadai, y el director del Consejo de Seguridad Nacional, Shmuel Ben Ezra. La visita se concretó días después de que Israel y Líbano suscribieran en Washington un acuerdo marco, mediado por Estados Unidos, orientado a negociar una paz de largo plazo.
El pacto contempla únicamente una salida “gradual” de dos “zonas piloto”, donde el ejército libanés asumiría el control, pero no establece una retirada inmediata de las fuerzas israelíes ni detalla el funcionamiento del mecanismo.
Netanyahu vinculó el acuerdo con las operaciones sobre el terreno: “Como resultado de sus acciones aquí, Líbano reconoce a Israel, Israel reconoce a Líbano”, manifestó ante los soldados. También calificó al grupo terrorista como “el eslabón más importante del eje iraní” y advirtió que la exigencia de que la milicia abandone el sur libanés “es una bofetada al eje iraní, y no necesariamente quedará impune”.
El mandatario ordenó a las tropas actuar de inmediato ante cualquier amenaza: “Si identifican una amenaza para su seguridad, para sus vidas o para las vidas de sus soldados, actúen. No esperen. Actúen. Es una orden inquebrantable”.

Zona de amortiguamiento y cifras del conflicto
Las FDI establecieron una zona de amortiguamiento de aproximadamente 10 kilómetros a lo largo de toda la frontera norte del país, dentro del territorio libanés. Las autoridades consideran que esa franja es necesaria para proteger a las comunidades del norte frente a los ataques de Hezbolá. En ese perímetro, las fuerzas israelíes desalojaron a la población civil, llevaron a cabo operaciones en aldeas y destruyeron edificaciones e infraestructura, incluidos túneles subterráneos que, según el Ejército, eran utilizados por el grupo armado.
Netanyahu comparó la estrategia aplicada en el sur de Líbano con la implementada en Gaza, destacando la creación de zonas de amortiguamiento fuera del territorio israelí. “Lo principal que hicimos —y esto es lo que ustedes están haciendo aquí— es crear zonas de amortiguación, zonas de seguridad, no de nuestro lado de la frontera, sino del suyo”, expresó Netanyahu ante las tropas desplegadas en la frontera.
Durante su intervención, el primer ministro afirmó que Israel neutralizó a 9.000 combatientes de Hezbolá desde el inicio de las operaciones en marzo. Además, señaló que la milicia mantiene actualmente alrededor de 12.000 cohetes y misiles, lo que representa cerca del 8 por ciento de un arsenal que originalmente ascendía a 150.000 proyectiles.
Fuente: Infobae