La organización Human Rights Watch (HRW) ha señalado este sábado que la Fiscalía de Grecia está sometiendo a un proceso penal a dos cooperantes humanitarios, Panayote Dimitras y Tommy Olsen, quienes enfrentan cargos por tráfico de personas. Para la ONG, este procedimiento representa «un intento politizado de silenciar sus esfuerzos» por exponer los abusos institucionales que sufren los migrantes que intentan llegar al país mediterráneo.
Dimitras es fundador y presidente de la ONG griega Greek Helsinki Monitor, mientras que Olsen, ciudadano noruego, fundó la también ONG Aegean Boat Report. Ambos han sido imputados junto a dos solicitantes de asilo originarios de Camerún por «formar o unirse con ánimo de lucro a una organización criminal con el fin de facilitar la entrada y estancia de nacionales de terceros países en territorio griego». Los cuatro acusados se enfrentan a penas máximas de hasta 20 años de prisión.
De acuerdo con HRW, tanto Dimitras como Olsen llevan años documentando y denunciando las violaciones de Derechos Humanos contra solicitantes de asilo y migrantes, «incluidas violentas expulsiones por parte de las autoridades griegas, que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha calificado de ‘sistemáticas’».
Olsen reside en Noruega y un tribunal de su país ha rechazado extraditarlo a Grecia. En territorio noruego, asistir a alguien para iniciar un procedimiento de asilo es un acto legal respaldado por tratados internacionales. Sin embargo, los fiscales griegos han mantenido órdenes de arresto, incluida una orden de arresto europea contra Olsen, quien corre el riesgo de ser detenido si viaja a Grecia para defenderse.
HRW denuncia que lo ocurrido con Dimitras y Olsen «es parte de un patrón más amplio y bien documentado de autoridades griegas que utilizan indebidamente el derecho penal y administrativo para acosar e intimidar a activistas y organizaciones de la sociedad civil que defienden los derechos de los solicitantes de asilo y los migrantes».
La ONG recuerda que, en enero de este año, un tribunal griego en la isla de Lesbos absolvió a 24 trabajadores humanitarios de cargos similares, después de que los fiscales los sometieran a siete años de un «devastador» procedimiento legal.
Por todo ello, la investigadora sénior para Europa de Human Rights Watch, Eva Cossé, sostiene que «el inminente juicio contra Dimitras y Olsen constituye un intento flagrante de criminalizar y silenciar su legítima labor en defensa de los derechos humanos», por lo que «la fiscalía debería retirar de una vez por todas este caso políticamente motivado contra ambos».
Fuente: Infobae