EE.UU. mantiene opciones abiertas tras resolución de OEA sobre Nicaragua

El gobierno de Estados Unidos ha señalado que mantiene todas las opciones sobre la mesa para exigir responsabilidades al régimen de Daniel Ortega tras la aprobación por unanimidad de una resolución en la Organización de los Estados Americanos (OEA). El texto, que reclama elecciones libres y la liberación de presos políticos, fue impulsado por Washington junto a Argentina, Colombia, Paraguay y Perú.

El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, indicó que la resolución contempla una nueva reunión en un plazo de 90 días, una vez que la delegación encargada de monitorear la situación presente sus avances. Segura afirmó que Ortega “no tiene voluntad de negociar” y citó como ejemplo el rechazo de Managua a la embajadora estadounidense designada, Natasha Franceschi, una diplomática de carrera nominada por el presidente Donald Trump. Para el funcionario, esta negativa demuestra que Nicaragua “no quiere tener un diálogo serio” y contradice la intención de Washington de “mantener un canal diplomático profesional con el país”.

La resolución de la OEA exige a las autoridades nicaragüenses que garanticen las condiciones para “la celebración de elecciones libres, justas e inclusivas”. Además, insta a restablecer la separación de poderes, informar el paradero de personas desaparecidas y restituir la nacionalidad a quienes fueron privados de ella. El documento no contempla sanciones específicas contra Ortega ni contra su esposa, Rosario Murillo.

El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura (Archivo)

De los 34 Estados miembros de la OEA, solo siete enviaron a sus cancilleres a la reunión extraordinaria: Guatemala, Paraguay, Jamaica, Perú, República Dominicana, Santa Lucía y Haití. El resto de las delegaciones estuvo encabezada por funcionarios de menor rango.

Washington también denunció que el régimen de Ortega y Murillo rechazó a su nueva embajadora en Nicaragua, Natasha Franceschi, una decisión que, según la Casa Blanca, confirma la falta de disposición de Managua para mantener un diálogo diplomático. Christopher Landau, subsecretario del Departamento de Estado, declaró durante la sesión extraordinaria de la OEA: “Murillo y Ortega han cerrado constantemente la puerta al diálogo productivo. Justo ayer, rechazaron a nuestra altamente calificada embajadora, lo que demuestra su falta de diplomacia”. El Senado estadounidense ratificó a Franceschi el 30 de septiembre como embajadora en Nicaragua. El país centroamericano no cuenta con un representante diplomático estadounidense de ese rango desde 2023.

Landau, quien intervino en nombre del secretario de Estado Marco Rubio, recordó que Nicaragua debía celebrar elecciones este año y sostuvo que la situación interna del país “pone en peligro la paz y la seguridad” de Centroamérica y del resto del continente americano. El funcionario acusó al régimen nicaragüense de facilitar la inmigración ilegal a través de vínculos con actores “no hemisféricos”, en una aparente referencia a China y Rusia. Según Landau, esos países entrenan a la Policía nicaragüense y comparten inteligencia con la “maquinaria de represión”.

A criterio del subsecretario, esos actores externos no solo “apuntalan la dictadura”, sino que utilizan a Nicaragua como “trampolín” para ampliar su influencia regional.

El subsecretario de Estado de EE. UU., Christopher Landau (REUTERS/Enea Lebrun/Archivo)

Opositores nicaragüenses en el exilio celebraron la resolución de la OEA. El excarcelado político y desnacionalizado Juan Sebastián Chamorro consideró que el pronunciamiento constituye una señal para el oficialismo. En un audio enviado a medios de comunicación, Chamorro expresó: “Hoy ha sido un día sumamente importante para la democracia en Nicaragua, para la oposición, porque se pone de manifiesto que la comunidad internacional y sus países miembros no tolerarán expresiones como las expuestas por Ortega de que no van a haber ya más elecciones y que esa expresión acarrea consecuencias políticas”.

El dirigente opositor sostuvo que la resolución representa una advertencia para las autoridades nicaragüenses y aludió a las medidas que el grupo de seguimiento podría plantear. “La resolución de la OEA se trata de una advertencia más que le hacen a los dictadores, que aún les queda algo de tiempo para poder emprender acciones que, de lo contrario, estas medidas que se están planteando, que les va a plantear el grupo, empezarán a tomar efecto”, afirmó Chamorro.

Fuente: Infobae

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