Formalizan cargos contra sujeto que atacó hotel donde cenaba Trump

Cole Thomas Allen, el hombre detenido tras abrir fuego en el hotel Washington Hilton mientras el presidente Donald Trump participaba en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, compareció este lunes ante el juez Matthew Sharbaugh en la capital estadounidense. La fiscalía le imputó formalmente tres cargos penales.

El sábado por la noche, Allen intentó ingresar al evento con una escopeta, una pistola y varios cuchillos. En el lugar se congregaban más de 2.500 asistentes, entre funcionarios, periodistas y celebridades. Agentes del Servicio Secreto lo interceptaron en un puesto de control, lo que desencadenó la evacuación inmediata de Trump y la primera dama Melania Trump.

Durante el operativo, un agente del Servicio Secreto recibió un disparo en el chaleco antibalas. Afortunadamente, fue dado de alta poco después. Las autoridades confirmaron que no se registraron heridos graves entre los asistentes, gracias a la rápida intervención policial, según reportó la cadena CBS News.

El fiscal federal interino, Todd Blanche, informó que Allen fue acusado de uso de arma de fuego durante un delito violento y agresión a un agente federal con arma peligrosa. En conferencia de prensa, la fiscal federal Jeanine Pirro adelantó que se esperan nuevas imputaciones en los próximos días.

“Todo apunta a que el acusado planeó causar el mayor daño posible, pero el dispositivo de seguridad evitó una tragedia”, subrayó Pirro, citada por CBS News.

El FBI y el Servicio Secreto mantienen abiertas varias líneas de investigación. Analizan antecedentes, dispositivos electrónicos y escritos del sospechoso, así como testimonios de familiares y conocidos, según The Washington Times. De acuerdo con la pesquisa, Allen habría actuado solo y no tenía antecedentes penales ni estaba bajo vigilancia previa.

El presidente fue retirado del salón minutos después de que se reportaran disparos en las inmediaciones del evento (REUTERS/Bo Erickson)

Paso a paso de la audiencia de formalización

Cole Thomas Allen compareció este lunes ante el juez magistrado Matthew J. Sharbaugh, acompañado por sus abogados Eugene Ohm y Tezira Abe. Vestido con un mono azul neón, Allen fue identificado, declaró su edad y confirmó su grado académico: una maestría en informática. Durante la audiencia, repasó sus derechos legales junto al magistrado.

El juez Sharbaugh notificó a Allen que enfrenta tres cargos federales: dos relacionados con armas de fuego y uno por intento de asesinato del presidente de Estados Unidos. Si es declarado culpable, podría enfrentar cadena perpetua.

La fiscal federal Jocelyn Valentine detalló ante el tribunal que Allen llegó a Washington portando una escopeta de corredera, una pistola y tres cuchillos, con la presunta intención de cometer un asesinato político. Tras la exposición de cargos, el magistrado fijó una audiencia para la mañana del jueves, en la que se determinará si Allen permanece bajo detención preventiva mientras avanza el proceso judicial.

Allen no presentó ninguna declaración de culpabilidad o inocencia durante la audiencia, decisión acordada con su abogada Tezira Abe.

La fiscal federal destacó el papel del control policial que evitó que el agresor ingresara al área principal (REUTERS/Nathan Howard)

Perfil del acusado y su motivación

Allen nació en Torrance, California, y es ingeniero mecánico graduado en el California Institute of Technology (Caltech), con una maestría en ciencias de la computación por la California State University, Dominguez Hills (2025). Trabajaba como desarrollador independiente de videojuegos y docente en C2 Education, donde fue distinguido como “profesor del mes” en 2024, según News3LV.

No se registran antecedentes criminales ni alertas previas ante autoridades federales, precisa CBS News. El acusado viajó en tren desde California a Chicago y luego a Washington D.C., donde se hospedó en el hotel que albergaba el evento. Transportó las armas en su equipaje sin levantar sospechas.

Familiares consultados por TIME declararon que Allen había manifestado conductas erráticas y declaraciones extremas en los últimos meses, llegando a anticipar que haría “algo importante”. Las autoridades hallaron en sus redes sociales y dispositivos mensajes críticos hacia la administración Trump y publicaciones con contenido político y religioso.

Allen, sin afiliación partidaria registrada, realizó una donación de USD 25 a la campaña de Kamala Harris en 2024 y participó en protestas de movimientos progresistas como The Wide Awakes, según News3LV.

El caso reaviva el debate en Estados Unidos sobre seguridad en eventos públicos y la radicalización política, mientras Allen permanece bajo custodia federal a la espera de nuevas imputaciones (REUTERS)

El manifiesto y la reacción oficial

El FBI incautó un manifiesto de más de 1.000 palabras enviado por Allen a sus familiares antes del ataque. El documento expresa una visión de justicia personal y una motivación religiosa, señalando que “no actuar sería complicidad”. Allen justificó su intención de atacar a funcionarios de alto rango del gobierno, según The Washington Times.

El presidente Trump confirmó la existencia del manifiesto y lamentó públicamente que la familia del acusado no alertara previamente a las autoridades. En entrevistas televisivas, Trump rechazó las acusaciones contenidas en el documento y atribuyó el ataque a la radicalización política, como recogió TIME.

El operativo policial incluyó allanamientos en la casa familiar de Allen en Torrance y en su habitación del Hilton, donde se incautaron dispositivos electrónicos y documentos. La policía entrevistó a la hermana del acusado en Rockville, Maryland, quien declaró desconocer que Allen almacenaba armas en la vivienda de sus padres.

El FBI y el Servicio Secreto analizan los antecedentes, dispositivos electrónicos y un manifiesto enviado por Allen a sus familiares, detallando su motivación religiosa y política (REUTERS/Jonathan Ernst)

Seguridad en eventos y repercusiones políticas

La Cena de los Corresponsales de la Casa Blanca es un evento central del calendario político estadounidense, con la presencia de funcionarios, periodistas y celebridades. El incidente reavivó el debate sobre la seguridad en actos públicos y el acceso a armas de fuego.

El caso ha motivado nuevos llamados a reforzar la protección en eventos de alto perfil y a reflexionar sobre la radicalización motivada por razones ideológicas, según analizó la revista TIME. Allen permanece bajo custodia federal a la espera de la ampliación de cargos y próximas audiencias. El FBI y la Fiscalía federal continúan con la investigación, mientras el caso genera repercusiones en el ámbito político y mediático de Estados Unidos.

Fuente: Infobae

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