Una reciente filtración de grabaciones de audio, publicadas por el medio español Diario Red, ha destapado un supuesto plan político internacional orquestado desde Estados Unidos y liderado por el expresidente Donald Trump. Según el material, se habrían utilizado plataformas digitales para influir en gobiernos latinoamericanos que se oponen a esa línea política, específicamente en Colombia y México, en medio de disputas electorales y tensiones geopolíticas.
Las grabaciones, atribuidas al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández —condenado a 45 años por narcotráfico y luego indultado por Trump—, muestran conversaciones con el actual presidente de Honduras, Nasry Asfura, sobre la continuidad política y la creación de estructuras mediáticas. El medio español señala que uno de los audios incluye una solicitud explícita de USD 150.000 para establecer una unidad de periodismo digital destinada a lanzar campañas contra figuras como Manuel Zelaya y Xiomara Castro, expresidenta de Honduras e impulsora de proyectos como el tren interoceánico.
Colombia en la mira: antecedentes de injerencia

La mención de Colombia como un objetivo prioritario otorga relevancia especial a la filtración, dada la proximidad de procesos electorales y la histórica relación con Estados Unidos. El presidente Gustavo Petro ha criticado la política exterior estadounidense y denunciado intromisiones en el marco del Derecho Internacional Humanitario.
El contenido de los audios sugiere campañas dirigidas que superarían la comunicación política tradicional. En palabras de Hernández:
“Vamos a montar una célula… desde Estados Unidos… para que no nos rastreen ahí en Honduras. Se vienen unos expedientes contra México… contra Colombia… y lo más importante, contra Honduras”.

El objetivo sería crear estructuras digitales con financiamiento extranjero para incidir en la opinión pública y condicionar resultados electorales en naciones con administraciones progresistas.
Analistas consideran que el respaldo previo de Donald Trump a Nasry Asfura en Honduras es un antecedente relevante, lo que podría reflejar un patrón de influencia política extensible a otros países. El caso coloca a Colombia, México y Honduras en el centro de una estrategia que trasciende la competencia electoral, con coordinación para propaganda, canalización de fondos y presión sobre gobiernos opuestos a la visión geopolítica de Trump.
‘Hondurasgate’ y la Doctrina Trump

Tras la filtración, Hernández negó ser el autor de las grabaciones y las calificó de falsas, atribuyéndolas a una operación de la “izquierda radical” para dañarlo políticamente. Sobre las menciones a Javier Milei, presidente de Argentina, como presunto aliado, la Casa Rosada no ha emitido declaraciones, y la presidencia de Honduras tampoco se ha pronunciado.
No obstante, la información divulgada en el marco de la investigación Hondurasgate muestra operaciones para atacar a la izquierda latinoamericana más allá de rumores electorales. La evidencia señala a gobiernos de extrema derecha que, según expertos, se han puesto a disposición de Estados Unidos para ejecutar la llamada Doctrina Trump, que trasciende la guerra convencional y se libra en el campo del internet y las redes sociales.
Fuente: Infobae