El domingo, efectivos del ejército de Estados Unidos atacaron una embarcación sospechosa de estar “implicada en operaciones de narco-tráfico” en el Pacífico oriental, dejando un saldo de tres traficantes abatidos. Así lo confirmó el Comando Sur estadounidense. Con este nuevo golpe, la cantidad total de fallecidos en la campaña militar impulsada por Washington asciende al menos a 185 desde septiembre, de acuerdo con el recuento de AFP.
La operación, bautizada como “Lanza del Sur”, fue diseñada por el Comando Sur (SOUTHCOM) y lanzada en septiembre de 2025. Desde entonces, ha marcado un cambio profundo en la estrategia regional de Estados Unidos. Esta campaña ha expandido su alcance hacia Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, bajo el mando del general Francis Donovan.
El gobierno estadounidense ha reiterado que su meta es intensificar la presión sobre las redes de narcotráfico que, según sus informes, mantienen vínculos con el régimen venezolano y han sido clasificadas oficialmente como “organizaciones terroristas”.
La acusación de “narcoterrorismo” contra estas organizaciones, que operan cerca de actores estatales sudamericanos, ha avivado el debate sobre la legalidad de las ofensivas. Esto se ha intensificado especialmente tras la captura del ex dictador Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero de 2025.
Desde entonces, y a pesar de la detención del líder venezolano, las operaciones militares han seguido creciendo en cobertura geográfica. Han desbordado el mar Caribe y han llegado hasta aguas del océano Pacífico oriental, siguiendo un patrón de expansión constante desde el otoño pasado.
EE.UU. crea una fuerza autónoma con inteligencia artificial para América Latina
La administración de Donald Trump impulsó la formación de una fuerza autónoma de guerra basada en inteligencia artificial, diseñada para operar en América Central, Sudamérica y el Caribe. Su objetivo principal es desarticular redes narcoterroristas y atender crisis provocadas por desastres naturales de gran escala.
Esta decisión, respaldada por el SOUTHCOM, representa un salto tecnológico en la estrategia de defensa y presencia estadounidense en la región, según lo comunicado por el propio comando.
La nueva unidad operará como un comando especializado en sistemas autónomos y semiautónomos, con un enfoque multidominio. La iniciativa responde tanto a los retos tradicionales del crimen organizado transnacional como al impacto creciente de los fenómenos naturales, cuya frecuencia y severidad han aumentado en las últimas décadas, según el Centro de Monitoreo de Desastres de la ONU.
Francis L. Donovan explicó que la misión central será
“desarticular y debilitar las redes narcoterroristas y de cárteles, y responder a crisis que ponen en peligro la vida causadas por desastres naturales a gran escala”
, subrayando así el carácter dual de esta nueva fuerza.

El SOUTHCOM detalló que la innovación de este modelo radica en que los sistemas autónomos pueden operar en entornos hostiles, recopilar información en tiempo real y ejecutar acciones coordinadas sin necesidad de intervención directa de operadores humanos.
Recientemente, el Departamento de Defensa de Estados Unidos presentó el Grupo de Guerra Autónoma de Defensa (DAWG), una unidad creada para integrar inteligencia artificial y capacidades autónomas en la planificación y ejecución de operaciones militares, diseñada específicamente para el área de responsabilidad del SOUTHCOM. Este modelo pionero de integración tecnológica podría ser replicado en otros comandos estadounidenses si demuestra eficacia operativa.
(Con información de AFP)
Fuente: Infobae