Una violenta disputa por el acceso a una fuente de agua en el departamento de Dar Tama, al este de Chad, ha dejado un saldo trágico de al menos 42 personas fallecidas y 10 heridas. El incidente desencadenó una serie de represalias entre las familias involucradas.
El viceprimer ministro encargado de la Administración Territorial y la Descentralización, Limane Mahamat, confirmó este domingo las cifras: 42 muertos y 10 heridos. Los lesionados fueron trasladados al centro de la provincia de Wadi Fira para recibir atención médica.
Según Mahamat, los hechos no constituyen un «enfrentamiento comunitario clásico», sino una disputa entre dos familias por el uso de un abrevadero. La pelea escaló rápidamente en una oleada de venganzas que obligaron al gobierno a enviar una misión especial a la zona.
La delegación gubernamental está encabezada por el propio Mahamat, el ministro de Defensa, Issaka Maloua Djamous, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Abakar Abdelkremim Daoud. Su objetivo fue contener la violencia y restablecer el orden.
Tras expresar las condolencias del gobierno de Mahamat Idriss Déby Itno a las familias de las víctimas, el viceprimer ministro destacó la labor de las Fuerzas de Defensa y Seguridad, que lograron controlar la situación. Actualmente, los enfrentamientos están bajo control.
Mahamat advirtió que se tomarán «todas las medidas» necesarias para evitar cualquier desestabilización en la zona fronteriza con Sudán. Esta región ha recibido a cientos de miles de refugiados sudaneses que huyen de la guerra civil iniciada en abril de 2023, lo que genera temor a que el conflicto se extienda hacia Chad.
La llegada masiva de desplazados ha aumentado las tensiones sobre los recursos locales y la seguridad en Chad, agravando una situación ya de por sí delicada en el este del país.
Fuente: Infobae