El brote de ébola que azota el este de la República Democrática del Congo desde mediados de mayo ha escalado a niveles críticos. Según el último informe oficial, la enfermedad se acerca rápidamente a la barrera de los 4.000 fallecidos, con más de 8.200 infecciones confirmadas. Las autoridades sanitarias del país africano mantienen una alerta permanente ante la propagación del virus.
Cifras alarmantes
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha publicado su boletín más reciente, en el que se reportan 8.224 casos y 3.982 muertos. Solo en las últimas 24 horas se registraron 53 nuevos contagios y 28 decesos. La tasa de letalidad se sitúa en un 48,4%, lo que convierte a este brote en el más mortífero en la historia del país.
Actualmente hay 851 pacientes hospitalizados o en aislamiento, mientras que 2.121 personas han logrado recuperarse y recibir el alta médica. El seguimiento de contactos alcanza un 78,7%, aunque este indicador ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos días, lo que genera preocupación entre los epidemiólogos.
El epicentro en Ituri
La provincia de Ituri sigue siendo el corazón del brote, concentrando el 76% de los casos confirmados. Hasta ahora, siete provincias han sido afectadas: además de Ituri, se encuentran Kivu Norte, Kivu Sur, Alto Uélé, Bajo Uélé, Tshopo y Ubangi Sur. En total, 63 de las 167 zonas sanitarias de estas regiones han registrado casos de ébola.
Violencia obstaculiza la respuesta
La emergencia sanitaria se ve agravada por el conflicto armado que persiste en el este del país. Las actividades de grupos armados están dificultando las labores de los equipos médicos y provocando nuevas oleadas de desplazados, lo que aumenta el riesgo de propagación del virus. La inseguridad limita el acceso a comunidades enteras y frena las campañas de vacunación y rastreo de contactos.
Comparación histórica
Este brote ya superó al registrado entre 2018 y 2020 en RDC, que hasta ahora era el más grave. Las proyecciones indican que podría incluso sobrepasar la epidemia de África occidental entre 2014 y 2016, que dejó 28.616 casos y 11.325 fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
RDC es considerado el país con mayor experiencia mundial en el manejo del virus del ébola. En diciembre de 2025, las autoridades declararon el fin de otro brote en la provincia de Kasai. Desde que el virus fue identificado por primera vez en 1976, durante un doble brote que tuvo uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, a orillas del río Ébola —del que toma su nombre—, el país ha enfrentado más de una docena de brotes.
Fuente: Infobae