Las Fuerzas Armadas ejecutaron la destrucción de 1.399 armas y 719 accesorios decomisados en distintos operativos contra el crimen organizado.
Entre el material eliminado constaban armas incautadas durante las capturas de Adolfo Macías, alias ‘Fito’, cabecilla de Los Choneros, y de Darío Javier Peñafiel Nieto, alias ‘Topo’, señalado como lugarteniente del primero.
Juan Liger, capitán de navío del Estado Mayor Conjunto, señaló que la destrucción forma parte de las acciones permanentes del Estado para combatir el tráfico ilícito de armas y reducir la violencia vinculada al crimen organizado.
Según él, el armamento pertenecía a estructuras delictivas identificadas como Los Choneros, Los Lobos, Los Águilas y Lagartos.
Las armas fueron decomisadas principalmente en operativos desarrollados en Guayas, Los Ríos, Manabí y Santo Domingo de los Tsáchilas.
Liger indicó que entre las evidencias destruidas había pistolas, revólveres, rifles, fusiles, escopetas, carabinas y subametralladoras.
También precisó que parte del armamento fue hallado en el inmueble donde fue detenido alias ‘Fito’ el 25 de junio anterior. Específicamente señaló al menos diez armas nueve milímetros que estarían vinculada al cabecilla.
A su vez, otras tres armas de largo alcance fueron asociadas a alias ‘Topo’, ya que se encontraron durante operaciones de su captura.
“Estas acciones reflejan el alcance de las operaciones militares orientadas a debilitar las capacidades logísticas y de fuego de las organizaciones criminales”, manifestó durante el acto realizado en las instalaciones de Andec.
Impacto económico y proceso de destrucción
El oficial detalló que durante la jornada fueron destruidas 1.204 armas letales y 195 menos letales. Añadió que el valor estimado del material en el mercado ilegal supera los $ 2′953.000 en el primer semestre del año.
Además, sostuvo que la proyección anual alcanzaría cerca de $ 6 millones en pérdidas para las economías criminales. Recordó que en 2025 fueron destruidas 2.558 armas en dos procesos similares.
Miguel Ángel Ochoa, director nacional de Control de Armas del Comando Conjunto, explicó que las armas pasan primero por un proceso de inutilización mediante cortes técnicos antes de ser fundidas.
“El proceso pasa por Fiscalía y por los jueces. Una vez que se autoriza, iniciamos la destrucción”, explicó. También indicó que las armas relacionadas con alias ‘Fito’ fueron decomisadas el año anterior y permanecían bajo custodia mientras avanzaban las investigaciones.
Ochoa afirmó que la mayoría del armamento destruido provenía de Guayas, Los Ríos, Manabí y Esmeraldas. Añadió que muchas de las armas fueron incautadas en operaciones militares contra grupos delincuenciales.
Las Fuerzas Armadas señalaron que el material destruido cumplió previamente con todos los procedimientos técnicos, legales y administrativos establecidos por la ley. (I)
Fuente: El Universo