En un partido vibrante disputado en el Hard Rock Stadium de Miami, la selección argentina logró imponerse por 3-2 ante Cabo Verde en los 120 minutos de juego, asegurando su pase a los octavos de final del Mundial 2026. Los goles del conjunto albiceleste llegaron por intermedio de Lionel Messi, Lisandro Martínez y Cristian Romero, con la colaboración del defensor caboverdiano Diney Borges en un autogol. El próximo martes 7 de julio, la Albiceleste se medirá ante Egipto en Atlanta, con horario de las 12:00 (hora de Ecuador).
El inicio del encuentro mostró dos planteos claramente diferenciados: Argentina dominaba la posesión mientras Cabo Verde esperaba agazapado para salir de contragolpe. La ansiedad por abrir el marcador se diluyó hasta la pausa de hidratación, cuando Lisandro Martínez envió un pase largo desde la mitad de la cancha, Messi controló dentro del área y definió ante la salida del arquero Vozinha, estableciendo el 1-0.
Con ese tanto, Messi alcanzó siete goles en Copas del Mundo y extendió su racha a ocho partidos consecutivos anotando en el torneo. Sin embargo, en el segundo tiempo, el dominio argentino se desvaneció. Cabo Verde comenzó a recuperar el balón con mayor soltura y encontró el empate por medio de Deroy Duarte. A partir de allí, el veterano arquero caboverdiano Vozinha, de 40 años, se convirtió en figura al tapar tres remates claros de Messi. El conjunto africano, que ya había complicado a España y Uruguay en la fase de grupos, llevó al campeón del mundo hasta la prórroga.
La prórroga, una montaña rusa de emociones
A los 92 minutos del tiempo extra, Lisandro Martínez aprovechó un rebote tras un córner, controló y disparó para poner el 2-1. Pero Argentina no supo liquidar el partido en los contragolpes que generó, y Sidny Lopes Cabral, del Benfica, igualó con un disparo que se incrustó en el ángulo superior izquierdo del arco de Emiliano Martínez.
En el segundo tiempo del alargue, Messi ejecutó un córner desde la izquierda, Cristian Romero cabeceó, la pelota se desvió en Diney Borges y entró al arco para el 3-2 definitivo. En los minutos finales, el Dibu Martínez realizó dos atajadas cruciales para evitar los penales, y el árbitro Drew Fischer pitó el final, poniendo fin a la angustia del favorito.
Los jugadores de Cabo Verde se desplomaron sobre el césped, devastados por la cercanía de la hazaña. Varios futbolistas argentinos, encabezados por el arquero Emiliano Martínez, se acercaron a consolarlos y felicitarlos. El marplatense incluso se abrazó con su colega Vozinha y lo elogió personalmente.
Cuando los caboverdianos se retiraban hacia los vestuarios, recibieron un inesperado reconocimiento. La afición argentina, abrumadoramente mayoritaria en las gradas, despidió a sus rivales con una ovación cerrada. Los derrotados levantaron la mirada y devolvieron los aplausos, en una muestra de deportividad que dio la vuelta al mundo.
Argentina ahora espera a Egipto, que eliminó a Australia en tanda de penales. El duelo de octavos será el martes 7 de julio en Atlanta, con Messi frente a otra estrella mundial: el delantero Mohamed Salah.
Fuente: Infobae