Los Estados miembros de la Unión Europea dieron este lunes su aprobación definitiva al programa de innovación en defensa denominado ‘Agile’. Este instrumento, dotado con 115 millones de euros, tiene como objetivo acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías militares y facilitar que las pequeñas y medianas empresas (pymes) y las ‘startups’ puedan llevar sus innovaciones a las Fuerzas Armadas europeas en plazos más cortos.
La adopción formal por parte de los Veintisiete representa el último paso para la puesta en marcha de ‘Agile’. Previamente, el Parlamento Europeo había aprobado la iniciativa el pasado 6 de octubre con 536 votos a favor, 101 en contra y 16 abstenciones. Ambas instituciones alcanzaron un acuerdo provisional en julio de este año.
El programa busca responder a las lecciones extraídas de la guerra de Ucrania, que ha puesto de manifiesto la importancia de desarrollar, probar y desplegar nuevas tecnologías militares con rapidez. Se pretende reducir los plazos que habitualmente transcurren entre la creación de un prototipo y su utilización por parte de los ejércitos.
“Ucrania nos ha demostrado que la innovación y la tecnología de vanguardia pueden ser decisivas para la preparación y la resiliencia en materia de defensa”, señaló Helen McEntee, ministra de Defensa de Irlanda, país que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la UE.
La titular de Defensa irlandesa defendió que ‘Agile’ permitirá a las pymes innovar “más rápido y a mayor escala”, convirtiendo la excelencia tecnológica en capacidades operativas.
Financiación en cuatro meses para tecnologías militares
En concreto, el nuevo instrumento ofrecerá financiación “rápida y flexible” a empresas que desarrollen tecnologías emergentes y disruptivas para el sector de la defensa. Esto incluye la adaptación de tecnologías civiles para aplicaciones militares en ámbitos como:
- Inteligencia Artificial (IA)
- Drones
- Computación cuántica
- Robótica
- Capacidades cibernéticas
- Sistemas espaciales
Para ello, contará con un procedimiento acelerado que permitirá conceder subvenciones en un plazo de cuatro meses. Además, se facilitará el acceso de las empresas a instalaciones de ensayo y experimentación, uno de los principales obstáculos para que las pequeñas compañías puedan comercializar sus productos.
Según el comunicado oficial, los Estados miembro participarán en la definición de las necesidades tecnológicas que deberán abordar los proyectos financiados. También se facilitará la colaboración entre las pymes y las grandes empresas de la industria militar europea, así como la simplificación de los procedimientos de contratación pública.
Este proyecto piloto prevé apoyar entre 20 y 30 iniciativas y financiar hasta el 100% de sus costes subvencionables. El objetivo es que las tecnologías desarrolladas puedan llegar a las Fuerzas Armadas de los Estados miembro en un plazo de entre uno y tres años.
Tras la aprobación definitiva del Consejo, el reglamento deberá ser firmado por los presidentes del Parlamento Europeo y del Consejo (los gobiernos) y publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE). Entrará en vigor a los 20 días de su publicación. Está previsto que la primera convocatoria de propuestas se abra a principios de 2027.
Fuente: Infobae