60 naciones firman pacto contra peajes ilegales en rutas marítimas

Un total de 60 países se adhirieron este lunes a una propuesta impulsada por la Unión Europea para oponerse a la aplicación de gravámenes y peajes en las vías oceánicas internacionales, con el fin de preservar el libre tránsito de embarcaciones y evitar que las naciones impongan trabas al paso por rutas marítimas de importancia estratégica.

El acuerdo cuenta con el respaldo de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, más 33 naciones adicionales, entre las que se incluyen Reino Unido, Canadá, Australia, Japón, Corea del Sur, Noruega, Suiza y Nueva Zelanda, así como Bahréin, Omán y Yemen, territorios ubicados en una zona crucial para el comercio oceánico mundial.

Rechazo a cualquier obstáculo

El texto firmado establece la negativa a “cualquier medida” que dificulte la navegación legal a través de los estrechos empleados para el tránsito internacional, incluida “la imposición de tasas o peajes ilegales, restricciones discriminatorias o requisitos de autorización previa”.

Además, advierte que la implementación de barreras al paso de naves por estas rutas marítimas crearía “un precedente peligroso” para las vías estratégicas del planeta, por lo que sostiene que ningún Estado debe imponer limitaciones discriminatorias contrarias al Derecho Internacional, principio que considera “fundamental para la seguridad mundial”.

En ese sentido, los países suscriptores se comprometen a rechazar “cualquier acción coercitiva o unilateral” que busque “socavar o eludir” el orden jurídico internacional establecido por la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, la cual regula, entre otros aspectos, los derechos de navegación y tránsito por los estrechos internacionales.

Cooperación multilateral y defensiva

El pacto también contempla el apoyo a iniciativas multilaterales “defensivas y no encaminadas a una escalada” que apunten a conservar la libertad de navegación, así como el fortalecimiento de la colaboración con organismos internacionales, especialmente la Organización Marítima Internacional (OMI), al estimar que mantener un orden marítimo internacional “estable y abierto” constituye “un interés mundial compartido”.

Los firmantes recuerdan además que las interrupciones en las rutas marítimas generan consecuencias que trascienden a los países directamente afectados, con “importantes repercusiones” sobre el comercio internacional, los flujos energéticos, las cadenas de suministro y la seguridad alimentaria.

Postura de la UE

“La navegación internacional debe permanecer abierta para todos, no solo para quienes puedan pagarla”, defendió la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, en un mensaje difundido en redes sociales donde anunció la incorporación de 60 naciones al compromiso bautizado como ‘No Fees, No Tolls’ (Sin tasas ni peajes).

La jefa de la diplomacia europea celebró el respaldo global a esta propuesta, a la que calificó como “una clara señal diplomática” dirigida a quienes intentan “secuestrar las vías marítimas en su propio beneficio”. Asimismo, agradeció la participación de los países adheridos e invitó a otras naciones a sumarse al acuerdo.

Fuente: Infobae

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