Como parte de la cooperación internacional de Estados Unidos, en el territorio nacional se sumarán aeronaves no tripuladas (UAV) MQ-9 Reaper para controles principalmente en la frontera con Colombia, donde operan grupos irregulares.
El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, destacó que se prevé la incorporación de dos de estos equipos de gran escala que cuentan con tecnología de última generación, como autonomía de 24 horas de vuelo sin regreso a base y además recorrido de unos 400 kilómetros.
Sus dimensiones son mucho mayores a los drones habituales que se observan en las zonas urbanas, puede tener once metros de largo por 20 metros de ancho.
Además, la aeronave norteamericana es también conocida como “Ángel de la muerte”, por sus ataques letales. Puede alcanzar una velocidad de vuelos de 240 nudos equivalentes a 444 kilómetros por hora, operación a unos 50.000 pies de altura y disponer de una carga de 3.850 libras, según portales especializados en aeronáutica.
El Ministerio de Defensa expuso que estos drones tienen sensores y sistemas avanzados para ampliar la capacidad de información y detectar movimientos vinculados a las actividades ilícitas.
“Con dos de estos (UAV) cubrimos nuestros 732 kilómetros de frontera”, destacó Loffredo, en una reciente entrevista radial, al dar detalles de más acciones previstas en el control fronterizo.
Estos drones de gran escala representa el más aporte más reciente de Estados Unidos en seguridad en el país. La ayuda norteamericana además ha incluido otros medios y equipos, algunos donados y otros bajo su propiedad, para apoyar en operaciones conjuntas con fuerzas del orden de Ecuador en la lucha contra redes delincuenciales dedicadas al narcotráfico, tráfico de armas, minería ilegal y otros delitos.
En el marco de esta ayuda, fuerzas norteamericanas del Comando Sur, que integra de manera operativa a las ramas militares estadounidenses, realizan distintas actividades que incluyen intercambio de inteligencia, capacitaciones, así como presencia de distintas aeronaves y equipos de alta tecnología para la vigilancia e intervenciones.
Parte de estas actividades se recogen en fotografías que son compartidas por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos en plataformas oficiales. En estas publicaciones se evidencia parte del trabajo de los militares norteamericanos y dan cuenta del uso de sofisticados equipos.
Entre esos implementos, los infantes de Marina del 8.º Batallón de Logística de Combate de la Fuerza de Combate Litoral 29 han realizado entrenamientos con la operación de un vehículo aéreo no tripulado pequeño RQ-20B Puma en un destacamento de la costa.
Esta aeronave alimentada por baterías puede lanzarse a mano o mediante riel. Sus misiones se centran en realizar tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, así como dar información que permita proteger a los miembros de la instalación de determinada zona.
Según portales especializados en temas de defensa, este tipo de aeronave puede tener una capacidad de baterías de más de tres horas, tomar velocidad de alrededor de 83 kilómetros por hora e incluso una altura de cerca de 500 pies. Además, cuenta con un alcance de 15 a 20 kilómetros desde el punto de control.
Además, entre los recientes registros fotográficos, los militares estadounidenses también han realizado maniobras con un dron HANX. Esta nave no tripulada es la primera diseñada en la Base del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos en febrero de este año.
Se trata del primer dron impreso en 3D de esa fuerza militar que cumple con la Ley de Autorización de Defensa Nacional de EE. UU. (National Defense Authorization Act, NDAA por sus siglas en inglés).
El HANX surgió de un proyecto interno de una unidad de mantenimiento en Carolina del Norte. Fue desarrollado por el sargento Henry Volpe, miembro de esa área, y lleva su nombre en alusión a un sobrenombre del militar.
Este sistema está diseñado para misiones de reconocimiento, logística y ataques. El modelo base alcanza un valor de alrededor de $ 700, una marcada diferencia con otros artefactos parecidos que podrían llegar a costar cuatro veces más.
Con este tipo de aparatos se busca eliminar alguna posibilidad de espionaje y sobre todo reducir la dependencia de industrias externas. Los militares pueden requerir sus implementos o componentes sin necesidad de esperar la entrega de parte de grandes fábricas.
En medios de transporte, una aeronave MV-22B Osprey del Escuadrón de Convertiplano Medios de los Marinos de la Fuerza de Combate Litoral 24 ha llegado al país en el área de responsabilidad del Comando Sur. Entre sus actividades ha participado en operativos contra la minería ilegal en la zona de la Amazonía.
Esta aeronave híbrida tiene la característica particular de despegue y aterrizaje vertical como un helicóptero. Una vez en el aire, sus motores pueden girar y volar a alta velocidad como un avión de turbohélice.
En una entrevista reciente, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, expuso que entre las labores compartidas con las fuerzas estadounidenses se dan patrullajes en lanchas interceptoras ocupadas por miembros de las dos naciones en la zona del límite fronterizo de Esmeraldas con Colombia.
Además, los tres helicópteros Black Hawk realizan operaciones en el territorio, como en Manta y San Lorenzo. A la par, dos grandes embarcaciones con lanchas interceptoras y helicópteros, junto con el BAE Jambelí, realizan operaciones en aguas internacionales y también aguas nacionales para evitar la operación de redes narcodelictivas. Dentro del área nacional, la Armada local comanda las operaciones en caso de alguna intervención.
El pasado jueves 24 de septiembre, tropas norteamericanas compartieron un primer operativo en tierra con policías para detener a 36 personas supuestamente asociadas a una red de narcotráfico vinculada con el cartel Jalisco Nueva Generación.
Allí, los uniformados norteamericanos contaban con visores nocturnos para obtener una visión en condiciones de escasa iluminación durante el ingreso a inmuebles. Además, tenían audífonos y micrófonos para mantener comunicación interna entre ellos, mientras avanzan en el operativo.
En una nueva etapa, el presidente Daniel Noboa planteó que la Base Aérea de Taura se utilice como centro de operaciones de la cooperación internacional de EE. UU., Brasil y la Unión Europea para facilitar el despegue y aterrizaje de aeronaves. Allí, precisó que se dan labores para intervenir en áreas de pista.
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Fuente: El universo