La escalada bélica en la región del mar de Azov volvió a cobrar vidas humanas durante las últimas horas. Entre la noche del lunes y la madrugada del martes, al menos cuatro personas perdieron la vida en dos zonas enfrentadas: la provincia ucraniana de Zaporiyia, en el extremo oriental del país, y el territorio ruso de Krasnodar, en el suroeste de la Federación. Estos enclaves están separados únicamente por el mar de Azov.
Impacto en territorio ruso
El gobernador de Krasnodar, Veniamin Kondratiev, confirmó a través de sus canales oficiales que “el enemigo ha vuelto a atacar objetivos civiles en la región”. En su mensaje, precisó que, “lamentablemente, dos personas han perdido la vida”, mientras que otras dos resultaron heridas.
El incidente se produjo cuando “los restos de un dron han caído en los terrenos de la estación de tren de Afipskaya”. El impacto provocó daños en “al menos diez viviendas particulares” de la localidad, y generó un incendio que afectó una de esas casas, además de un terreno perteneciente a una refinería de petróleo.
Repercusión en Ucrania
Casi de forma simultánea, el gobernador de Zaporiyia, Iván Fedorov, reportó también desde sus redes sociales que al menos dos personas fallecieron tras un “ataque hostil” en la ciudad homónima. Según Fedorov, “una bomba guiada rusa impactó en el centro regional”.
“Según la información preliminar, dos personas han perdido la vida”, señaló el gobernador, sin ofrecer detalles sobre posibles heridos en la zona.
Los ataques cruzados evidencian la persistencia del conflicto en torno al mar de Azov, donde ambas partes continúan golpeando infraestructura civil con consecuencias fatales para la población local.
Fuente: Infobae