La noche del viernes 3 de julio, Keiko Fujimori fue oficialmente proclamada como presidenta electa del Perú por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Desde un escenario móvil instalado frente a su sede partidaria en el distrito limeño de San Isidro, la lideresa de Fuerza Popular se dirigió a los simpatizantes que se habían congregado con banderas y pancartas para celebrar el cierre del proceso electoral.
Fujimori, acompañada por congresistas electos de su agrupación política, agradeció el respaldo de la multitud presente. En medio de arengas y ovaciones, expresó:
“Gracias por creer en mí. Gracias por no rendirse. Si algo hemos demostrado los peruanos es que los peruanos nunca nos rendimos”.
En su intervención, la mandataria electa delineó las primeras líneas generales de su eventual gestión. Afirmó que su gobierno será abierto y convocará a profesionales de distintas tendencias políticas. Al respecto, señaló:
“Vamos a tener un gobierno abierto en la que, por supuesto, convocaremos a las personas con mayor experiencia, mayor capacidad, sin importar el color político. Tendremos un gobierno digital”.
Asimismo, destacó que su administración impulsará el uso de tecnología en el Estado. Dijo:
“Así como ustedes con sus celulares, que me ayudaron a llevar las propuestas… esa misma tecnología utilizaremos para hacer que los trámites sean más rápidos, para eliminar la burocracia, para luchar contra la corrupción”.

Durante su discurso, Fujimori hizo alusión a su trayectoria política y familiar al declarar:
“Lo que yo he dicho y tengo la escuela de mi padre”,
frase que desató una nueva ola de aplausos entre sus seguidores.
La presidenta electa también prometió una gestión más cercana a la ciudadanía. Indicó que buscará “un gobierno que camine, que viaje, que escuche, que sienta, pero sobre todo que cumpla con la palabra”. Además, se comprometió a ejecutar obras públicas:
“Vamos a hacer que el Estado vuelva a funcionar. Vamos a transformar esos presupuestos en escuelas, en postas médicas, en carreteras, en programas sociales”.
Roberto Sánchez condiciona diálogo con Keiko Fujimori
Por otro lado, el excandidato presidencial y congresista de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, descartó por el momento cualquier posibilidad de entablar un diálogo con la presidenta electa. Sánchez sostuvo que existen condiciones previas indispensables antes de sentarse a conversar.
Entre sus exigencias principales destacó la conformación de una comisión que investigue las muertes registradas durante las protestas sociales en el sur del país, ocurridas entre diciembre de 2022 y enero de 2023. También planteó la derogación de las denominadas “leyes procrimen” y la liberación del expresidente Pedro Castillo como puntos centrales de su postura.
Sánchez afirmó que solo cuando estas demandas sean atendidas estaría dispuesto a participar en un eventual proceso de diálogo político. No obstante, reiteró sus críticas hacia la lideresa de Fuerza Popular, a quien señaló que no le genera confianza para sostener una conversación directa.
Fuente: Infobae