Bombardeo israelí en Beirut sacude negociaciones entre EE.UU. e Irán

En una operación de alto impacto que coincide con un momento de máxima tensión diplomática, el Ejército de Israel ejecutó un ataque aéreo de precisión este domingo contra lo que calificó como un «centro de mando» del grupo chií Hezbolá en el sur de Beirut. La incursión se produce justo cuando las negociaciones entre Estados Unidos e Irán atraviesan una fase crítica, y desafía directamente las advertencias previas de Teherán, que había declarado cualquier ataque en esa zona como un acto intolerable.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron la acción a través de sus canales oficiales, acompañando el anuncio con un video del bombardeo. Según el comunicado castrense, el objetivo era un centro de comando utilizado por Hezbolá para «promover complots terroristas» contra ciudadanos israelíes y las tropas que operan en el sur del Líbano. La ofensiva se desató horas después de que la milicia libanesa lanzara ataques aéreos contra territorio israelí, según la versión de las FDI.

Previamente, Israel había reportado el impacto de al menos tres proyectiles en su territorio durante la mañana. La escalada ha provocado una nueva ronda de intercambios de fuego en el sur del Líbano, donde las autoridades israelíes ordenaron la evacuación de casi treinta poblaciones. Los bombardeos israelíes subsiguientes alcanzaron cerca de una decena de localidades, dejando como saldo un civil fallecido y varios heridos, según informó la agencia oficial libanesa NNA.

El ataque en el barrio de Dahiya es particularmente sensible. Esta zona, densamente poblada, es además el centro estratégico de operaciones de Hezbolá, considerado el principal aliado político y militar de Irán en el Líbano. Teherán ha condicionado la firma de cualquier acuerdo con Washington al cese inmediato de las hostilidades israelíes en territorio libanés, sin excepciones ni condiciones previas.

La ofensiva israelí también refleja las presiones internas en el gabinete del primer ministro Benjamin Netanyahu. Según fuentes oficiales, los dos ministros más radicales del Gobierno, Bezalel Smotrich (Finanzas) e Itamar Ben Gvir (Seguridad Nacional), exigieron a Netanyahu una estrategia más agresiva contra Hezbolá, incluyendo la expansión de los ataques directamente sobre el barrio beirutí de Dahiya.

Dahiya no es solo un bastión simbólico, sino el epicentro logístico y de mando de la organización. La decisión de bombardearlo en un momento de negociaciones entre las potencias regionales añade una capa de complejidad a un conflicto que amenaza con desbordar aún más las fronteras del Líbano.

Fuente: Infobae

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