Las autoridades de Colombia y Costa Rica asestaron un duro revés al narcotráfico internacional al decomisar 2,6 toneladas de clorhidrato de cocaína en una misión coordinada en aguas del Pacífico costarricense. Este operativo se perfila como uno de los golpes más recientes y contundentes contra las rutas marítimas ilegales en la región.
El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Arnulfo Sánchez Suárez, confirmó los resultados a través de sus redes sociales y destacó que la colaboración entre naciones fue determinante para el éxito de la acción. La operación se enmarca dentro de la estrategia Esmeralda Plus, un plan binacional para interceptar cargamentos ilícitos.
La intervención fue ejecutada por la Policía Nacional de Colombia, la Armada Nacional y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica. Los efectivos interceptaron una embarcación tipo semisumergible que había zarpado de la costa pacífica colombiana y cuyo destino final era Estados Unidos. En el lugar fueron aprehendidas tres personas: dos ciudadanos colombianos y uno ecuatoriano.
“El narcotráfico perdió 2,6 toneladas de coca y más de 20 millones de dólares en una operación articulada entre Colombia y Costa Rica”, afirmó el ministro Sánchez Suárez.
De acuerdo con la información oficial, el cargamento incautado pertenecería al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que habría adquirido la droga a grupos armados con presencia criminal en los departamentos colombianos de Nariño y Cauca. El decomiso se realizó en Cabo Matapalo, Costa Rica, un punto estratégico en las rutas marítimas hacia el norte del continente.
Las autoridades estiman que la incautación de los 2.600 kilogramos evitó la comercialización de más de seis millones de dosis en los mercados ilícitos estadounidenses. El titular de Defensa colombiano elogió el trabajo articulado de policías, marinos, investigadores y autoridades costarricenses, y sentenció: “Cuando las naciones cooperan, el narcotráfico retrocede”.
Este resultado se suma a otras acciones recientes de la Armada Nacional de Colombia y agencias internacionales, que han intensificado la ofensiva contra las redes de tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico. Según reportes oficiales, en las últimas semanas se incautaron más de 5.400 kilogramos de clorhidrato de cocaína en el Caribe colombiano, en operativos que permitieron la captura de siete personas presuntamente vinculadas al transporte marítimo del estupefaciente.
En una de las primeras acciones, unidades navales y aéreas detectaron una embarcación rápida tipo “Go Fast” en aguas del Caribe occidental. Tras una persecución, interceptaron la lancha en la que viajaban cuatro colombianos y un hondureño, hallando a bordo 161 bultos que contenían 4.049 kilogramos de cocaína. Pese a las complicadas condiciones meteorológicas, las autoridades lograron recuperar tanto a los detenidos como el cargamento, trasladándolos posteriormente a Cartagena para los trámites judiciales correspondientes.
Otra operación, también en el Caribe norte, permitió a la Armada Nacional interceptar una lancha que transportaba 1.390 kilogramos adicionales de cocaína, custodiada por dos colombianos. El cargamento fue identificado mediante pruebas técnicas y los capturados fueron puestos a disposición de la justicia por delitos relacionados con el tráfico y porte de estupefacientes.

Las estimaciones oficiales señalan que el decomiso de los 5.439 kilogramos de cocaína en el Caribe representa pérdidas superiores a 250 millones de dólares para las organizaciones narcotraficantes. Estos golpes afectan directamente las estructuras logísticas y financieras de los grupos que controlan las rutas marítimas entre Colombia, Centroamérica y Norteamérica.
Las autoridades han subrayado que la cooperación internacional resulta esencial en la lucha contra el narcotráfico. La Armada Nacional enfatizó que continuará fortaleciendo las capacidades navales, aéreas y de inteligencia, así como los operativos conjuntos con agencias extranjeras, para impedir el uso de los corredores marítimos por parte de organizaciones criminales.
El ministro Pedro Arnulfo Sánchez Suárez reiteró su reconocimiento a los equipos involucrados y exhortó a la ciudadanía a contribuir con información que permita avanzar en la lucha contra el crimen transnacional. “El Estado somos todos… y los buenos somos más”, concluyó el funcionario.
Fuente: Infobae