La máxima autoridad del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Cindy McCain, ha oficializado su dimisión tras enfrentar complicaciones de salud derivadas de un derrame cerebral sufrido en octubre de 2025. Tras reincorporarse a su despacho en Roma durante el mes de enero, McCain concluyó que su estado físico actual no le permite cumplir con las altas exigencias que requiere el liderazgo de esta agencia humanitaria, calificando su retiro como una de las decisiones más complejas de su carrera.
La funcionaria inició su gestión en abril de 2023 por designación directa del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres. En un mensaje difundido en sus canales oficiales, McCain admitió que, aunque guardaba la esperanza de terminar su periodo, los avances en su rehabilitación no han sido suficientes para operar con la capacidad total necesaria para el cargo, por lo que su estado físico condicionó definitivamente su permanencia.
Un legado de servicio en zonas críticas
McCain describió su permanencia en la institución como un privilegio único. Durante su mandato, destacó la labor incansable del personal que opera en condiciones extremas. Según manifestó, tuvo la oportunidad de ver a los equipos del organismo trabajar en contextos de alta peligrosidad:
“en los lugares más peligrosos, desprovistos y remotos del mundo”
, llegando incluso a territorios donde ninguna otra entidad internacional tiene presencia.
Para garantizar la estabilidad del organismo, la directora permanecerá en sus funciones por un periodo de transición de tres meses adicionales. Esta información fue ratificada por Stéphane Dujarric, portavoz de la ONU, quien en rueda de prensa alabó la valentía de McCain para liderar la agencia en un momento donde la demanda de ayuda es crítica y los recursos financieros globales son limitados.
Desafíos financieros y crisis humanitarias
Bajo la tutela de McCain, el PMA enfrentó una de las etapas más complejas de su historia reciente. El portavoz Dujarric enfatizó que su administración se caracterizó por implementar reformas estructurales necesarias, en medio de un panorama de crisis humanitaria aguda y una notable reducción en los fondos internacionales disponibles para la asistencia alimentaria frente al incremento de la necesidad.
Cindy McCain, reconocida también por ser la viuda del exsenador estadounidense John McCain, aportó al programa una vasta experiencia en misiones humanitarias internacionales y representación diplomática. Su salida se concreta poco después de su intento de retomar la agenda completa en la capital italiana, tras el evento vasculocerebral ocurrido a finales del año anterior que interrumpió su gestión.
En el comunicado donde abordó la dificultad de su elección, la dirigente expresó su profunda gratitud hacia los voluntarios y equipos técnicos que integran el PMA. Subrayó la relevancia de sus acciones directas en escenarios de alto riesgo, lo cual es fundamental para la ejecución de respuestas ante crisis alimentarias que afectan a las poblaciones más vulnerables del planeta.
Actualmente, el Programa Mundial de Alimentos navega por aguas turbulentas debido a la brecha creciente entre la necesidad de ayuda y el presupuesto internacional. La permanencia temporal de McCain durante el próximo trimestre busca facilitar un relevo institucional fluido y organizado, una medida que cuenta con el respaldo total de la secretaría general de la ONU, que valoró positivamente su liderazgo.
Finalmente, se recordó que la llegada de McCain al cargo fue producto de la confianza depositada por la secretaría general de Naciones Unidas. Este antecedente, sumado a los recientes inconvenientes médicos, explican las razones de una salida anticipada respecto al tiempo estipulado originalmente para su mandato al frente de la organización humanitaria.
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