Zelensky rechaza normalizar lazos con Rusia tras ataque de 16 muertos

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, ha manifestado este jueves de forma contundente que “no puede haber una normalización con Rusia”. Esta declaración se produce pocas horas después de que el territorio ucraniano sufriera un bombardeo masivo compuesto por cientos de drones y misiles, una ofensiva que se cobró la vida de al menos 16 personas en diferentes regiones, entre ellas un menor de 12 años.

A través de un mensaje publicado en la red social X, Zelensky enfatizó que la reciente escalada de violencia demuestra que el Kremlin no merece ningún tipo de concesión diplomática.

“Otra noche ha demostrado que Rusia no merece ninguna flexibilización de la política global ni el levantamiento de las sanciones”, afirmó el jefe de Estado, insistiendo en que la presión internacional debe ser constante y que las promesas de asistencia militar a Ucrania deben cumplirse sin demoras.

El líder ucraniano advirtió sobre la existencia de diversos compromisos políticos realizados por sus aliados que han sido anunciados públicamente pero que, hasta la fecha, no se han materializado. Estas demoras afectan tanto a los acuerdos alcanzados en el formato Ramstein como a los pactos de carácter bilateral. Por este motivo, el mandatario dio órdenes al comandante de las Fuerzas Aéreas para establecer contacto inmediato con los países que se comprometieron a entregar proyectiles para el sistema Patriot y otros mecanismos de defensa antiaérea.

La ofensiva más violenta de las últimas semanas

La incursión del jueves es considerada la más intensa registrada recientemente. Las fuerzas de ocupación rusas emplearon aproximadamente 700 drones junto a decenas de misiles balísticos y de crucero, dirigiendo su fuego principalmente hacia núcleos de población civil. Pese a la magnitud, la Fuerza Aérea de Ucrania informó que sus sistemas de defensa lograron interceptar o inutilizar 667 de los 703 proyectiles lanzados, aunque los impactos que no pudieron ser evitados provocaron una estela de destrucción nacional.

En la capital, Kiev, las autoridades confirmaron el fallecimiento de cuatro personas y más de 50 ciudadanos heridos. Los reportes oficiales detallan daños significativos en la infraestructura civil, incluyendo:

  • 17 edificios de departamentos y 10 viviendas particulares dañadas.
  • Afectaciones en un hotel y un centro de oficinas.
  • Destrozos en un centro comercial, una gasolinera y un concesionario de automóviles.

Zelensky puntualizó que el grueso de la artillería balística empleada en esta oleada tuvo como objetivo prioritario la capital ucraniana. No obstante, el saldo trágico se extendió a otras provincias: en la ciudad portuaria de Odesa se contabilizaron nueve muertos y 23 heridos; en Dnipropetrovsk, tres mujeres perdieron la vida y 36 personas resultaron heridas; mientras que en Zaporizhzhia se confirmó una víctima mortal adicional.

“Entre los muertos hay un niño, tenía doce años. Mis condolencias a sus familias y seres queridos”, redactó el mandatario, quien estimó en un centenar el número total de lesionados por este ataque. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, también reaccionó en plataformas digitales afirmando que

“este tipo de ataques no pueden normalizarse. Son crímenes de guerra que deben detenerse y cuyos autores deben rendir cuentas”.

Contexto diplomático y económico

Este nuevo bombardeo ocurre inmediatamente después de que Zelensky regresara de una gira oficial de 48 horas que lo llevó por Alemania, Noruega e Italia en busca de más sistemas de protección aérea. El mandatario agradeció la disposición de estas naciones y reveló que se mantiene una estrecha colaboración con los Países Bajos para obtener suministros adicionales.

En el ámbito financiero, el gobierno de Kiev atraviesa un momento crítico mientras espera el desembolso de un préstamo de 90.000 millones de euros prometido por la Unión Europea, el cual se encuentra bloqueado por la postura de Hungría. Adicionalmente, las autoridades ucranianas mantienen su rechazo a cualquier exención temporal de Estados Unidos sobre las sanciones al crudo ruso, argumentando que dichos ingresos son los que sostienen económicamente el esfuerzo bélico de Moscú.

Desde el inicio de la invasión total hace más de cuatro años, las fuerzas rusas han atacado áreas residenciales casi de forma ininterrumpida. Cifras de las Naciones Unidas indican que más de 15.000 civiles ucranianos han perecido en estos incidentes. Se recuerda que apenas el mes anterior, Rusia ejecutó el mayor ataque de la guerra al lanzar 948 drones y 34 misiles en un periodo de 24 horas. “Rusia apuesta por la guerra, y la respuesta debe ser exactamente esa”, concluyó tajante el presidente ucraniano.

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