La administración del presidente Donald Trump bloqueó este sábado la entrada a la Casa Blanca a reporteros de CNN, MS NOW y el sitio digital Politico. La medida se ejecutó luego de que el mandatario anunciara su intención de vetar a estos medios.
En el caso de la cadena CNN, la corresponsal Betsy Klein no logró ingresar al recinto y le fue retirada su credencial de prensa. Por su parte, la periodista de MS NOW Akayla Gardner, acompañada de un camarógrafo, también fue rechazada en la entrada. Gardner transmitió su reporte desde las afueras de la sede presidencial.
En un comunicado, MS NOW afirmó:
«Esta mañana se ha negado la entrada a periodistas de MS NOW al recinto de la Casa Blanca. La Casa Blanca pertenece al pueblo estadounidense y las decisiones que se toman dentro están financiadas con los dólares de nuestros impuestos»
La emisora agregó que «tomará todas las acciones necesarias para defender los derechos de nuestra Primera Enmienda y la función esencial del periodismo independiente en nuestra democracia». Además, expresó su respaldo: «Apoyamos firmemente a nuestros presentadores, a nuestros reporteros y a toda la redacción».
CNN, por su lado, señaló que «seguiremos informando del Gobierno de Estados Unidos a pesar de los intentos de restringir el acceso físico a la Casa Blanca y otros edificios gubernamentales». La cadena calificó la prohibición como «un ataque ilegal a un derecho fundamental», amparado por la Constitución.
El redactor jefe de Politico, Jonathan Greenberger, denunció que la periodista Cheyenne Haslett intentó ingresar a la Casa Blanca para cumplir su labor como corresponsal, pero «el Servicio Secreto le ha negado la entrada al complejo y le ha confiscado el pase que le permite acceder a la Casa Blanca».
Greenberger agregó:
«Estamos con ella y con todos los periodistas que cubren la Casa Blanca. Como dijimos ayer, vamos a defender con firmeza nuestros derechos amparados por la Primera Enmienda»
Control sobre la información: la visión de Reporteros Sin Fronteras
Clayton Weimers, director para América del Norte de Reporteros Sin Fronteras, criticó a Trump por «estar otra vez lanzando mentiras sobre las noticias falsas para intentar controlar quién y dónde se informa de él». Weimers subrayó que «el acceso de la prensa no es un privilegio de los periodistas, sino un derecho para garantizar que el pueblo estadounidense recibe información independiente».
El viernes, Trump declaró que los periodistas de CNN, MS NOW y Politico quedaban vetados de la Casa Blanca, acusándolos de difundir «mentiras».
En sus redes sociales, el mandatario indicó que la prohibición «inmediata» responde a la «constante difusión de noticias falsas». Trump escribió:
«Los medios de comunicación no deberían poder escribir o informar constantemente sobre ficción y mentiras cuando cubren noticias sobre el presidente, la Administración Trump o Estados Unidos»
Al momento del anuncio, algunos reporteros de estos medios ya se encontraban dentro del complejo. Posteriormente, CNN emitió una declaración de respaldo a su equipo, calificando su labor como «justa y concisa». Advirtió que «si se materializa la amenaza del presidente Trump sería un ataque ilegal contra un derecho fundamental amparado por la Constitución».
El portal Politico afirmó que continuará su cobertura «desde esta Casa Blanca y las próximas» y que «defenderemos vigorosamente nuestros derechos conforme a la Primera Enmienda frente a cualquier intento de restringirlos».
Este veto se suma a acciones previas. La Casa Blanca había restringido el acceso de la agencia The Associated Press al Despacho Oval, al Air Force One y otros espacios, como represalia por no usar el término «golfo de América» para el golfo de México. AP apeló bajo la Primera Enmienda, y un juez federal ordenó restituir el acceso, aunque la Administración apeló. Asimismo, en 2025, un periodista de The Wall Street Journal fue vetado del Air Force One después de que Trump se quejara de la cobertura del periódico sobre el caso del magnate Jeffrey Epstein, fallecido en prisión mientras era juzgado por liderar una red de tráfico sexual de menores que involucraba a figuras prominentes y millonarios estadounidenses.
Fuente: Infobae