Donald Trump ha convocado a su gabinete de crisis para definir las operaciones militares contra Irán. Cuenta con el respaldo automático de Israel y espera la cooperación bélica de Arabia Saudita, Baréin y Emiratos Árabes Unidos, naciones que se han convertido en blancos tácticos del régimen chiíta.
La reunión para definir la ofensiva se llevará a cabo mañana en la Casa Blanca. Trump ha convocado a JD Vance, vicepresidente de EE.UU.; Marco Rubio, secretario de Estado; Pete Hegseth, secretario de Defensa; Steve Witkoff, enviado especial para Medio Oriente; y John Ratcliffe, director de la CIA.
Antes del encuentro en el Cabinet Room, Trump espera los resultados de una última negociación mediada por Pakistán y Catar.
El presidente estadounidense considera que Irán ya ha decidido romper la vía diplomática, pero por respeto a Pakistán y Catar ha postergado su decisión hasta mañana.

Mientras tanto, Trump ha realizado una serie de llamadas telefónicas con líderes de Medio Oriente para sumar respaldo geopolítico a su eventual decisión de atacar a Irán.
El presidente de EE.UU. conversó con Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, quien apoyará una posible ofensiva. La llamada se realizó ayer al mediodía (hora del este) y, tras ella, las Fuerzas de Defensa de Israel se pusieron en alerta.
Arabia Saudita, Baréin y Emiratos Árabes Unidos evalúan sus próximos pasos.

El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, llegó el sábado pasado a Teherán para dialogar con su homólogo Eskandar Momeni, pero no hubo avances significativos.
Por su parte, Mohamed bin Abderramán Al Thani, primer ministro de Catar, mantuvo una conversación telefónica con el canciller iraní Abbas Araqchi. Al Thani tampoco logró un acercamiento entre la propuesta de EE.UU. y las exigencias de Irán.
No obstante, Pakistán y Catar insistirán hoy con una nueva ronda de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán.
Trump exige la apertura del estrecho de Ormuz y la suspensión del programa nuclear. El régimen chiíta defiende su plan para fabricar la bomba atómica y pretende controlar el estrecho con la Guardia Revolucionaria.
La falta de acuerdo diplomático ayer se reflejó en los medios iraníes y en las redes sociales que utiliza el presidente estadounidense.
“El desesperado presidente estadounidense debe saber que si cumple sus amenazas y el Irán islámico vuelve a ser atacado, los recursos y las fuerzas armadas de su país se enfrentarán a escenarios sin precedentes, ofensivos, sorprendentes y turbulentos”, advirtió Abolfazl Shekarchi, vocero de las Fuerzas Armadas de Irán.
“Para Irán, el tiempo corre, y más les vale moverse, Y RÁPIDO, o no quedará nada de ellos. El tiempo es fundamental”, respondió Trump en su red Truth Social.
En la reunión de mañana, el gabinete de crisis presentará cuatro opciones a Trump:
- Ataques a blancos militares y de infraestructura (sistemas eléctricos y depósitos de combustible) en Irán.
- Incursiones aéreas sobre la isla de Kharg, clave en la economía iraní.
- Drones y misiles contra la defensa del estrecho de Ormuz montada por la Guardia Revolucionaria.
- Operación terrestre para incautar el uranio enriquecido que permitiría fabricar bombas nucleares.
Todas las opciones implican enfrentar el sistema de defensa de Irán, que aún conserva su capacidad militar pese a los constantes ataques ordenados por el Pentágono.
Mojtaba Khamenei aún dispone de cientos de misiles balísticos y drones, que podrían usarse contra tropas de EE.UU. y países del Golfo aliados de la Casa Blanca.
Anoche, fuentes en Washington indicaron que Trump se inclinaría por atacar la infraestructura iraní y neutralizar la defensa del estrecho de Ormuz, si finalmente decide romper la tregua.
Fuente: Infobae