La noche del 30 de septiembre, un ataque con arma de fuego dentro de un local comercial en el barrio El Carmen de Sevilla, Valle del Cauca, dejó un saldo de tres personas fallecidas.
Las autoridades confirmaron que entre los fallecidos se encuentra un patrullero activo de la Policía Nacional, según el reporte preliminar entregado por los organismos de seguridad.
El hecho ocurrió cerca de las 6:43 p. m. en un establecimiento abierto al público denominado Nebraska, ubicado en las cercanías de la plaza de mercado municipal, en el norte del departamento.
De acuerdo con la información difundida por medios locales, las víctimas fueron identificadas como el patrullero Óscar Daza y los hermanos Duván Osorio y Joaquín Osorio.
Hasta el momento, las autoridades no han precisado la identidad de los agresores ni las razones que motivaron el ataque.

Investigación en marcha por el triple asesinato
Tras conocerse los hechos, agentes de la Policía llegaron al lugar en coordinación con las autoridades judiciales para llevar a cabo los procedimientos de urgencia.
Los investigadores iniciaron la recolección de evidencias y la toma de testimonios para reconstruir lo sucedido dentro del local y determinar quiénes fueron los responsables.
El coronel Amaury Aguilera, comandante de la Policía del Valle, informó que se conformó un equipo especial con capacidades investigativas y de inteligencia para avanzar en el esclarecimiento del caso.
La institución hizo un llamado a la ciudadanía para que aporte cualquier información relevante a través de la línea 123.
Por el momento, no se reportan capturas relacionadas con el ataque, y tampoco existe una hipótesis oficial sobre el origen del mismo.
Las autoridades continúan verificando las circunstancias del triple homicidio y si existía algún vínculo entre las víctimas y los perpetradores.
Este suceso vuelve a poner bajo la lupa la situación de seguridad en Sevilla, municipio que ya había registrado otros homicidios en meses recientes, lo que llevó a las autoridades locales y departamentales a implementar medidas adicionales.

Sevilla ya solicitaba mayor presencia de la Fuerza Pública
En julio, la Alcaldía había anunciado un refuerzo de seguridad tras varios hechos violentos en la zona.
Entre las decisiones adoptadas estuvo el envío de 13 unidades de carabineros a caballo para intensificar los patrullajes en áreas rurales, así como el incremento de diez uniformados en el modelo de vigilancia por cuadrantes.
En esa ocasión, el secretario de Convivencia y Seguridad Ciudadana del Valle del Cauca, Guillermo Londoño, señaló que también se había creado un equipo interdisciplinario para impulsar las investigaciones de los homicidios ocurridos en el municipio.
Además, unidades del Batallón de Alta Montaña del Ejército, con sede en Paila Arriba, tenían previsto reforzar los principales corredores de acceso a Sevilla y sectores de interés turístico.
Las autoridades departamentales habían manifestado que una de las preocupaciones en materia de seguridad era la posible circulación y lavado de recursos provenientes de economías ilícitas vinculadas a grupos armados ilegales.
Según explicó Londoño en ese entonces, las disputas por el control de esas rentas podrían estar relacionadas con algunos de los homicidios registrados previamente en el municipio.
No obstante, las autoridades no han establecido que el ataque ocurrido el 30 de septiembre tenga relación con esas dinámicas.
La investigación sigue abierta mientras Policía y Fiscalía buscan determinar si se trató de un ataque dirigido específicamente contra alguna de las víctimas, cómo llegaron y escaparon los responsables, y esclarecer la secuencia exacta de los hechos.
El caso ha puesto nuevamente en revisión las condiciones de seguridad en Sevilla, donde las autoridades ya habían aumentado patrullajes y presencia institucional en los meses anteriores.
Por ahora, el principal objetivo de los organismos de seguridad es identificar a los autores del triple homicidio y establecer el móvil del ataque.
Fuente: Infobae