Un nuevo episodio de violencia sacudió la noche de este lunes el norte de la Franja de Gaza, dejando al menos tres palestinos heridos tras un ataque ejecutado por el Ejército de Israel. La acción militar se produjo luego de que uno de sus vehículos fuera blanco de una detonación, presuntamente atribuida al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
De acuerdo con reportes del diario Filastin, las víctimas fueron alcanzadas por un bombardeo israelí contra una vivienda en el barrio de Al Tuffa, ubicado al este de la ciudad de Gaza. El ataque ocurrió mientras el cielo nocturno se iluminaba con explosiones, en una zona densamente poblada.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emitieron un comunicado en el que justificaron su accionar afirmando que atacaron “infraestructura” de Hamás como represalia por lo que denominaron “la detonación de un artefacto explosivo” en un vehículo militar de ingeniería que circulaba por la denominada ‘línea amarilla’. A pesar de la gravedad del hecho, las FDI señalaron que el incidente no dejó víctimas en sus filas.
El Ejército israelí calificó lo ocurrido como “una violación flagrante del acuerdo de alto el fuego por parte de la organización terrorista Hamás”. Sin embargo, desde octubre de 2025, cerca de 1.400 palestinos han fallecido en ataques israelíes contra la Franja de Gaza, según cifras recogidas por fuentes locales.
Por su parte, el portavoz de Hamás, Hazem Qassem, rechazó las acusaciones en un comunicado público, tachándolas de “infundadas y falsas”. En su declaración, denunció que estos señalamientos “pretenden justificar las violaciones de la ocupación y la escalada de su agresión”.
“Reafirmamos nuestro compromiso con el acuerdo de alto el fuego, en contraposición a las continuas violaciones del mismo por parte de la ocupación”, enfatizó Qassem.
La tensión en la región no cede, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el incremento de las hostilidades en medio de un frágil cese al fuego.
Fuente: Infobae