T-MEC en riesgo: EE.UU. no renovará el tratado, arranca cuenta regresiva de 10 años

La Casa Blanca se alista para un anuncio que podría transformar el comercio en América del Norte. A pocas horas de que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmara en su conferencia matutina que México ya firmó su postura para extender el T-MEC, la agencia Reuters reveló que la administración de Donald Trump comunicaría oficialmente este miércoles que no prorrogará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esto activaría un periodo de 10 años hacia la eventual desaparición de la zona de libre comercio, vigente desde hace tres décadas.

No es la primera vez que se menciona esta posibilidad en los medios. El propio mandatario había generado incertidumbre sobre el futuro del acuerdo semanas atrás, al declarar desde el Despacho Oval:

“No sé si voy a renovarlo porque, para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor”.

En esa ocasión, Trump afirmó que su país no necesita los autos, la energía ni los productos de México y Canadá, y sostuvo que ambos socios “tienen que tratarnos mejor” ante los déficits comerciales que, según él, deberían favorecer a Washington.

Pese al tono desafiante, el propio Tratado contempla una salida si Estados Unidos no decide renovarlo por 16 años: una extensión automática de 10 años, conforme al texto original. En ese escenario, lo que quedaría por definir —incluso después de la reunión de este miércoles— es con qué frecuencia se realizarían las revisiones periódicas dentro de esa nueva década.

Una “cláusula de extinción” que se activa

La declaración estadounidense abriría un periodo de revisión de seis años, contemplado en una cláusula negociada durante el primer mandato de Trump. No obstante, esto no resolvería las tensiones de fondo: persisten exigencias para aumentar el contenido estadounidense y regional en la producción automotriz, además de medidas para impedir que productos chinos se beneficien del acuerdo.

Se espera que los responsables comerciales de los tres países se reúnan este miércoles de forma virtual para decidir si extienden el pacto por 16 años más. El jefe de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, ya programó una tercera ronda de negociaciones con México para la semana del 20 de julio.

  • Si no hay acuerdo sobre las revisiones, el T-MEC quedaría en un “limbo indefinido”.
  • Habría sesiones de revisión anuales durante una década.
  • El tratado podría expirar el 1 de julio de 2036.

Sheinbaum confirma la postura mexicana

En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum reveló que México ya firmó la carta con su planteamiento para que el T-MEC se amplíe por 16 años, antes de la fecha límite de este miércoles. Según la mandataria, Canadá también firmó en ese sentido, pero Estados Unidos aún no define su postura.

Sheinbaum subrayó que el resultado del proceso depende ahora exclusivamente de Washington, luego de que México cumpliera con la parte que le correspondía.

Tampoco es la primera vez que Sheinbaum sale a defender el tratado ante los embates de Trump. El pasado 11 de junio, tras la primera ocasión en que el mandatario estadounidense sembró dudas sobre una posible cancelación, la presidenta mexicana le recordó —casi como quien le hace un favor— que el T-MEC fue negociado durante su propio primer mandato y lo calificó como “uno de sus grandes logros”. En aquella ocasión, Sheinbaum argumentó que la desaparición del acuerdo encarecería los autos en Estados Unidos por los aranceles ya aplicados, además de elevar la inflación y afectar el consumo en ese país.

El viraje de Trump sobre el acuerdo

Trump, cuya primera administración negoció el T-MEC para sustituir al TLCAN de 1994, calificó en su momento la entrada en vigor del tratado como “el acuerdo comercial más justo, equilibrado y beneficioso” jamás promulgado por Estados Unidos. Sin embargo, su postura se ha endurecido conforme crece el déficit comercial estadounidense con México, en parte por el traslado de cadenas de suministro fuera de China ante los aranceles impuestos a productos chinos.

El mandatario ha mostrado preferencia por mantener los aranceles que ya aplica a automóviles, acero y aluminio mexicanos y canadienses, por encima de renovar el tratado trilateral.

Negociaciones divididas: México sí, Canadá no

Por ahora, Washington negocia formalmente solo con México, dejando a Canadá al margen en medio de fricciones comerciales que van desde restricciones al mercado lácteo hasta la retirada de licores estadounidenses de tiendas canadienses. Greer no ha fijado calendario para negociar con Ottawa, aunque mantiene contacto con el ministro canadiense Dominic LeBlanc.

En el caso mexicano, el equipo de Greer exige que los vehículos fabricados en Norteamérica contengan 50% de contenido específico de Estados Unidos, cifra que elevaría el contenido regional requerido hasta 82% para acceder a beneficios arancelarios.

Fuente: Infobae

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