El Senado de Estados Unidos rechazó por un solo voto una resolución que buscaba impedir que el presidente Donald Trump ordenara nuevos ataques contra Irán, en medio de una creciente preocupación entre los republicanos respecto a una escalada bélica de cara a las elecciones de mitad de mandato.
La propuesta exigía que Trump retirara a las fuerzas estadounidenses de las operaciones contra el régimen iraní, a menos que el Congreso aprobara una declaración formal de guerra o una autorización militar específica. Aunque la Cámara de Representantes ya había dado su aval al texto, en la cámara alta no logró reunir la mayoría necesaria.
Cuatro senadores republicanos votaron junto a la mayoría demócrata: Rand Paul, de Kentucky; Susan Collins, de Maine; Lisa Murkowski, de Alaska; y Thom Tillis, de Carolina del Norte. En el lado demócrata, el único voto en contra provino del senador John Fetterman, de Pensilvania.
Tillis modificó su postura respecto a votaciones anteriores y justificó su apoyo señalando la falta de una explicación oficial sobre los objetivos militares y una eventual salida del conflicto.
“Tenemos que romper el ciclo”, afirmó el legislador, quien vinculó su decisión con el malestar de los votantes.
Los senadores Paul, Collins y Murkowski ya habían respaldado iniciativas similares en el pasado. Sus votos no alteraron la posición de la mayoría republicana, que se mantuvo firme en respaldar a Trump. Entre los que rechazaron el texto se encuentran Jon Husted, de Ohio, y Dan Sullivan, de Alaska, ambos en carreras electorales reñidas.
Sullivan argumentó que aprobar una resolución de este tipo implicaría apartar a las tropas de una zona de combate y sostuvo que ese paso no corresponde mientras militares estadounidenses sigan expuestos a enfrentamientos.

El republicano John Kennedy, de Luisiana, también votó en contra, aunque pidió a la presidencia una explicación directa sobre el rumbo de la ofensiva militar.
La Cámara de Representantes había aprobado el proyecto en julio con 214 votos a favor y 208 en contra. En esa ocasión, siete republicanos se sumaron a los demócratas, entre ellos Zach Nunn y Mariannette Miller-Meeks, representantes de Iowa.
La demócrata Pramila Jayapal, autora de la iniciativa en la Cámara, cuestionó el resultado en el Senado. La propuesta era una resolución concurrente, por lo que no requería la firma presidencial ni quedaba sujeta a un posible veto de Trump.
El senador demócrata Tim Kaine, de Virginia, lideró los esfuerzos legislativos para que el Congreso se pronunciara sobre el conflicto iniciado el 28 de febrero. Kaine sostuvo que la facultad constitucional para declarar una guerra corresponde al Poder Legislativo y destacó que la votación permitió registrar la posición de cada senador antes de noviembre.
Trump defendió las operaciones como un medio para debilitar al régimen iraní y evitar que desarrolle un arma nuclear. Un día antes de la votación, el mandatario pronunció un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en el que amenazó con
“aniquilar”
al país.

Fuente: Infobae