El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha responsabilizado directamente a Estados Unidos por la conclusión de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), ocurrida el pasado sábado. Este desenlace se produjo después de que Moscú vetara una propuesta de resolución estadounidense que, según el Kremlin, se alineaba casi por completo con las posturas de Marruecos, país que ocupa la antigua colonia española.
Maria Zajarova, portavoz de la diplomacia rusa, declaró oficialmente:
“Estados Unidos quería acelerar artificialmente el proceso de resolución, insistió en vísperas de la fecha en una drástica reducción de las competencias de la Misión, incluida la renuncia a organizar un referéndum”
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La Federación Rusa destaca que tanto Marruecos como Argelia coinciden en la necesidad de “dar al pueblo del Sáhara Occidental la oportunidad de decidir su propio futuro”. Ante el texto presentado por Washington, Rusia sostiene que “no podía apoyar la intención de quitar al pueblo del Sáhara Occidental su derecho a votar”.
Según la declaración rusa, Estados Unidos se habría opuesto a prolongar el mandato anterior de la MINURSO, dejando a la misión “al borde de su liquidación”. Zajarova lamentó que
“se elimine el fundamento de la presencia de representantes de la ONU en el Sáhara Occidental”
.
Moscú expresó su deseo de que “el proceso político de resolución continúe” para alcanzar “la mejor solución para la población” a partir de las distintas opciones planteadas. La portavoz añadió que Rusia mantiene “estrecho contacto con nuestros socios argelinos, marroquíes y otros actores”.
La propuesta estadounidense planteaba una prórroga de la MINURSO, cuyo mandato expiró el sábado. Por su parte, Rusia presentó su propia resolución, que omitía cualquier referencia al plan de autonomía diseñado por Rabat, pero esta también fue vetada por Estados Unidos.
El Frente Polisario, reconocido como representante legítimo del pueblo saharaui, considera que el texto impulsado por Washington se aparta de los principios del derecho internacional y despojaría al conflicto de su carácter de descolonización. La organización señaló que esto legitimaría la “ocupación ilegal” marroquí del Sáhara Occidental y sentaría un “peligroso precedente” para la paz y seguridad regional e internacional. Por ello, el Frente Polisario agradeció a Rusia su veto.
La antigua colonia española del Sáhara Occidental fue ocupada por Marruecos en 1975, pese a la resistencia del Frente Polisario, con quien mantuvo una guerra hasta 1991. Ese año ambas partes firmaron un alto el fuego con miras a la celebración de un referéndum de autodeterminación. Sin embargo, las discrepancias sobre la elaboración del censo y la inclusión de los colonos marroquíes han impedido hasta ahora su convocatoria.
Fuente: Infobae