El gobierno británico volvió a citar al embajador de China en Londres, Zheng Zeguang, por segunda ocasión en menos de 48 horas. La canciller Yvette Cooper fue la encargada de recibirlo este sábado en el Ministerio de Asuntos Exteriores, luego de que dos personas de origen chino fueran halladas culpables de espiar a disidentes prodemocráticos de Hong Kong en nombre de los servicios de inteligencia de Pekín.
Los acusados, identificados como Chung Biu Yuen, de 65 años, y Chi Leung Wai, de 40, eran funcionarios fronterizos del Reino Unido. Un tribunal londinense los declaró culpables el jueves por colaborar con un servicio de inteligencia extranjero. Según la Fiscalía, entre diciembre de 2023 y mayo de 2024 realizaron tareas de vigilancia sobre disidentes hongkoneses residentes en Gran Bretaña. Uno de ellos utilizaba su acceso a bases de datos migratorias para localizar a los objetivos y enviar esa información a Pekín.
“El Reino Unido no tolerará ningún intento por parte de Estados extranjeros de intimidar, acosar o causar daño a personas o comunidades dentro de su territorio”, advirtió el Foreign Office en un comunicado oficial. “Tales actividades constituyen una grave violación de la soberanía de Reino Unido. Seguiremos exigiendo a China que rinda cuentas por las acciones que socavan nuestra seguridad y nuestros valores democráticos.”
La respuesta de Pekín

China rechazó de manera tajante las condenas. El portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, declaró el viernes que Londres había “abusado de la ley” al presentar acusaciones que calificó de infundadas y por la manipulación de los procedimientos judiciales. Aseguró que Pekín ya había presentado protestas formales ante las autoridades británicas.
Lin acusó además al gobierno del Reino Unido de respaldar a “elementos anti-China y desestabilizadores de Hong Kong” y exigió que Londres “corrija sus errores” para preservar “el impulso positivo” de las relaciones bilaterales entre ambos países.
El subsecretario del Foreign Office, Dan Jarvis, había justificado la primera citación del embajador —ocurrida el jueves tras conocerse el veredicto— al señalar que las acciones de los dos condenados constituían “una infracción de la soberanía británica”.
Este caso se inserta en un contexto de creciente preocupación en Londres por las operaciones de inteligencia chinas en territorio británico, especialmente aquellas dirigidas contra la diáspora hongkonesa. Dicha inquietud se ha intensificado desde la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Nacional en Hong Kong en 2020.
Fuente: Infobae