Putin admite daños petroleros por ataques ucranianos y critica a Occidente

El mandatario ruso, Vladímir Putin, reconoció este jueves que la infraestructura petrolera de su país ha sufrido afectaciones producto de las ofensivas ucranianas. Durante su intervención en el Foro Económico Oriental en Vladivostok, lanzó duras críticas contra los aliados occidentales de Ucrania, señalando que, al callar ante estos ataques, se convierten en “cómplices del terrorismo internacional”.

Al ser interrogado sobre la incautación de naves civiles, los ataques contra buques mercantes y las recientes advertencias de atacar aviones de pasajeros, Putin catalogó estos hechos como “actos de terrorismo patrocinado por el Estado” que “complican las perspectivas de negociaciones bilaterales de paz”.

En sus declaraciones, fue contundente:

“Quienes guardan silencio e ignoran esto —me refiero principalmente a los aliados occidentales de Ucrania— se están convirtiendo en cómplices del terrorismo internacional”.

Reconocimiento de errores en la estrategia energética

Consultado sobre el avance de las reparaciones en el sistema energético dañado por los bombardeos ucranianos, Putin aceptó que el gobierno había calculado mal los riesgos. “Nos equivocamos”, confesó. Argumentó que Rusia partió de la premisa de que se trataba de “instalaciones puramente civiles, que no pueden ser objetivos de ningún tipo, ni siquiera en condiciones de conflicto armado”, pero que Ucrania “piensa de otra manera y comenzó a lanzar ataques contra estas instalaciones”.

De acuerdo con lo informado por el líder ruso, el ministro de Energía reportó el día anterior que resta completar alrededor del 10% de los trabajos de reparación en el sector energético. Putin indicó que, mientras dure el conflicto, la única alternativa es fortalecer la defensa antiaérea. Destacó que ya hay compañías invirtiendo en la protección de sus propios negocios, una medida que, según dijo, “ya está dando los resultados y el efecto necesarios” y que Rusia continuará aplicando en el futuro.

Posibilidades de un acuerdo de paz

El presidente ruso, Vladímir Putin, durante su intervención en el Foro Económico Oriental en Vladivostok. Reconoció daños en la infraestructura petrolera rusa por los ataques ucranianos (Vyacheslav Viktorov/Roscongress/Handout via REUTERS)

A pesar del lenguaje severo, Putin sostuvo que aún hay oportunidades para alcanzar un pacto de paz. Mencionó que varias naciones, entre ellas Estados Unidos y China, están dispuestas a apoyar una eventual solución.

“En primer lugar, este problema debe ser resuelto por los países involucrados en el conflicto, es decir, Rusia y Ucrania (…) ¿Hay posibilidades de llegar a una solución? En mi opinión, sí las hay”, afirmó.

El mandatario también se refirió a las relaciones con Washington, asegurando que los vínculos con el gobierno estadounidense persisten. “Estamos en contacto con el gobierno de Estados Unidos (…) Estamos a favor de restablecer las relaciones con Estados Unidos en toda su extensión. Pero eso no solo depende de nosotros, sino también de la parte estadounidense”, declaró.

Sobre la figura del presidente Donald Trump, Putin agregó que está “comprometido con un trabajo positivo y constructivo”. Señaló que los contactos entre los servicios de inteligencia de ambos países “funcionan” y confía en que “conduzcan a un resultado positivo”.

Descarta una nueva movilización militar

“No tenemos ningún problema desde el punto de vista del reclutamiento de soldados”, aseguró Putin.

El presidente ruso también desmintió los rumores sobre una segunda ola de movilización militar, vinculándolos con intentos de interferir en las elecciones legislativas de septiembre.

“No se da ningún escenario a día hoy que exija una movilización. Es un ataque informativo por parte del enemigo en vísperas de las elecciones a la Duma en un intento de influir en sus resultados”, sostuvo.

“No tenemos ningún problema desde el punto de vista del reclutamiento de soldados”, insistió. Afirmó que Ucrania pierde cada mes entre 8,000 y 12,000 hombres, más de los que logra reclutar, lo que —aseguró— obliga a Kiev a capturar por la fuerza a ciudadanos en edad militar.

“En Ucrania la motivación es muy baja y el número de desertores es muy alto. Allí solo oficialmente se han incoado más de 300,000 casos penales por deserción. Y, en realidad, por supuesto, yo creo que serán medio millón, como mínimo”, afirmó.

De acuerdo con información de inteligencia occidental, el ejército ruso sufre desde el año pasado más de 30,000 bajas mensuales, y su avance en el Donbás durante este año ha sido marginal.

Adicionalmente, registros aduaneros de países vecinos reflejan un aumento significativo en la salida de ciudadanos rusos, quienes abandonan el país ante la posibilidad de que, tras las elecciones parlamentarias en Rusia, el Kremlin lance una esperada campaña de reclutamiento.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, (Crédito de la imagen: © Presidente de Ucrania/APA Images vía ZUMA Press Wire).

Advertencia de Zelensky sobre el espacio aéreo ruso

Las acusaciones de Putin ocurren luego de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, advirtiera esta semana a aerolíneas y aseguradoras que la presencia de drones ucranianos ha vuelto peligroso el espacio aéreo ruso. Zelensky aclaró que Ucrania solo atacará instalaciones militares rusas y no amenazará aviones civiles.

“El espacio aéreo ruso se hará completamente inseguro”, escribió Zelensky en X, y agregó: “Ucrania no amenaza el transporte aéreo civil, no amenaza un solo avión. Sencillamente habrá drones en el cielo ruso en una dimensión que tiene que ser considerada”.

El martes, Ucrania solicitó a la agencia de aviación de la ONU que pida a sus miembros prohibir las operaciones en el espacio aéreo ruso. Tras estas advertencias, algunas aerolíneas internacionales, como la turca Pegasus, cancelaron el miércoles vuelos hacia territorio ruso.

Putin había respondido el martes que “con los terroristas no se negocia” y que Moscú respondería ante cualquier provocación similar. Este jueves reiteró su postura:

“Esto obstaculiza, sin lugar a dudas, la posibilidad de celebrar unas negociaciones de paz a dos bandas”, dijo, aunque reconoció que los servicios de inteligencia rusos y ucranianos mantienen contactos pese a las tensiones. “A la vista de las declaraciones que hemos escuchado últimamente de los altos cargos ucranianos, me resulta complicado decir qué dispuestos están a un acuerdo de paz”, señaló.

Donaciones “voluntarias” de empresarios para la guerra

Putin junto al presidente de Indonesia, Prabowo Subianto; el primer ministro de Mongolia, Uchral Nyam-Osor; el vicepresidente de Myanmar, Nyo Saw, y el viceprimer ministro chino, Ding Xuexiang, durante la sesión plenaria del Foro Económico Oriental en Vladivostok (Aleksandr Zholobov/Roscongress/Handout via REUTERS)

Durante el foro, Putin negó la existencia de un impuesto de guerra para las empresas en Rusia, aunque admitió que estas han donado miles de millones de dólares para cubrir necesidades del Estado.

“Protesto, no hay recaudaciones, hay donaciones voluntarias. Que son cosas absolutamente diferentes”, afirmó. Aseguró que el Kremlin no exigió nada a las compañías. “Es, efectivamente, una iniciativa del empresariado (…) Esas personas, de manera absolutamente sorprendente para mí, se ofrecieron a contribuir de manera concreta”, sostuvo. Estimó esas contribuciones “en cientos de miles de millones de rublos”, transferidos directamente a una cuenta del Ministerio de Finanzas.

En marzo pasado, el Kremlin ya había reconocido que al menos un oligarca se ofreció a financiar la guerra en una reunión a puertas cerradas con Putin. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, explicó entonces que la mayoría de los empresarios presentes en ese encuentro habían iniciado sus negocios en la década de 1990 con algún vínculo estatal, lo que los llevaría a considerar esas donaciones como un deber. Entre quienes respondieron de inmediato figuró el oligarca daguestaní Suleimán Kerímov, que prometió aportar 100,000 millones de rublos (unos 1,232 millones de dólares). La idea original de recaudar fondos entre los oligarcas partió del jefe de la petrolera estatal Rosneft, Ígor Sechin, cercano a Putin desde sus tiempos en el KGB soviético. La economía rusa, de todos modos, evitó la recesión al crecer 0.6% en el segundo trimestre, según informó esta semana el servicio nacional de estadísticas.

Ruta ártica navegable todo el año

Putin dedicó también una parte importante de su discurso al desarrollo del Ártico y el Lejano Oriente rusos. Destacó el objetivo de convertir a la Ruta Marítima del Norte —alternativa al canal de Suez— en una vía navegable durante todo el año.

Solicitó acelerar el plan integral para el llamado Corredor de Transporte Transártico, que uniría San Petersburgo y Murmansk con Vladivostok y la región de Asia-Pacífico. Señaló que este corredor busca garantizar “la flexibilidad y la seguridad de los suministros internacionales” en medio de los riesgos actuales para el comercio y el transporte marítimo mundial.

“Nuestro objetivo es que la navegación a lo largo de esta ruta sea posible durante todo el año”, afirmó.

Fuente: Infobae

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