Cuatro sectores de Durán identificados por la Policía Nacional como asentamientos irregulares están bajo la atención de la institución debido a las condiciones que, según sus autoridades, pueden favorecer el desarrollo de actividades delictivas.
Se trata de El Recreo, en sus etapas 5 y 6, La 40, La Herradura y Fincas Delia. Según la Policía, en estas zonas hay casas abandonadas y falta de servicios básicos, condiciones que pueden ser aprovechadas para el movimiento de economías criminales.
Por ello, la Policía realiza operativos de manera periódica para controlar que estos predios no sean utilizados como centros de almacenamiento de armas o drogas o para mantener en cautiverio a víctimas de secuestro, como ocurría hace aproximadamente un año.
Así lo manifestó Santiago Gavilanes, jefe policial del distrito Durán, quien estuvo presente el pasado 14 de septiembre en un operativo antidelincuencial ejecutado en Fincas Delia. El oficial señaló que las condiciones de este sector lo convierten en un “caldo de cultivo ideal para los delincuentes”.
Expuso que en esa zona, operada por los Chone Killers, hace un año las casas eran utilizadas como “guaridas de delincuentes”. Actualmente, sostuvo, este tipo de actividades ilícitas ya no se reportan con la misma frecuencia, aunque no se descarta su reaparición.
Pese a que en 2024 Durán llegó a registrar una de las tasas de homicidios más altas del mundo, en 2026 mantiene una reducción de los asesinatos. Para la Policía, sin embargo, aún existen problemáticas que demandan trabajo operativo para mantener esta tendencia.
“Se ha logrado mitigar muchas de estas situaciones y hemos logrado controlar varios de estos eventos. No es que no existan, pero antes era más común la utilización de predios abandonados”, indicó Gavilanes.
Agregó que el sector de Fincas Delia es considerado un asentamiento irregular en su totalidad, por lo que se presume que existen empresas fantasmas que brindan servicios eléctricos y de internet. Además, señaló que en el sector también se registraría tráfico de terrenos.
Recordó que hace un año una fracción vinculada a alias Gato Celi se dedicaba a la venta ilegal de energía en esa zona. Actualmente, ese sujeto, señalado como cabecilla de la organización Chone Killers, se encuentra recluido en la Cárcel del Encuentro, en la provincia de Santa Elena.
Operativos en Fincas Delia
En el operativo de hace pocos días, al menos 80 servidores policiales se desplegaron en el sitio y allanaron una vivienda en la que, por segunda ocasión, se evidenció que funcionaba como bodega de los Chone Killers.
En esta ocasión, la Policía encontró cinco bloques de droga, una gran cantidad de marihuana y varios chalecos similares a los utilizados por la Policía Nacional. Además, en los alrededores de la misma casa había al menos tres cámaras de videovigilancia que, según la Policía, eran utilizadas para supervisar las actividades delictivas.
Hace tres meses, dijo Gavilanes, en ese mismo domicilio fueron hallados dos vehículos reportados como robados que presuntamente habrían sido utilizados para cometer asesinatos.
“Las casas abandonadas son un lugar ideal que estos sujetos buscan para realizar estas actividades ilícitas, para guardar gente que llega secuestrada, guardar vehículos robados. Son los lugares que también se vuelven un caldo de cultivo ideal para los delincuentes”, indicó el jefe policial del distrito Durán.
En esos casos, la Policía informó que comunica al Municipio de Durán cuando identifica que una vivienda está siendo utilizada de manera irregular. Si nadie se hace responsable del inmueble, se comunica el caso a las autoridades encargadas de los asentamientos irregulares para que se evalúe la posibilidad de proceder con la demolición de la vivienda.
La institución señaló que su competencia es realizar operativos y allanamientos, pero que no puede demoler una vivienda sin la autorización correspondiente ni desalojar a sus habitantes si durante las intervenciones no se encuentran evidencias de actividades ilegales.
Agregó que en Fincas Delia viven aproximadamente 2.000 habitantes y aunque la Policía no tiene cifras exactas sobre cuántas viviendas tendrían nexos con actividades delictivas, Gavilanes señaló que, por lo menos, hay una casa abandonada por cada cuadra.
Esto genera dudas sobre si estos inmuebles podrían ser utilizados como bodegas para almacenar objetos prohibidos o como escondites para evadir a la Policía después de cometer un delito.
Como parte de las acciones para controlar estos sectores, la Policía realiza allanamientos. Para evitar filtraciones de información, estos procedimientos se ejecutan en flagrancia y con la participación de agentes especializados.
Debido a que estos lugares suelen ser de difícil acceso, los uniformados también han implementado equipos tecnológicos para reforzar la vigilancia, entre ellos drones.
Con estos operativos, la Policía busca combatir las economías ilegales que se desarrollan en estos sectores, principalmente las relacionadas con el microtráfico.
Entre otras acciones para prevenir la comisión de delitos en estas zonas, Gavilanes también mencionó un proyecto social llamado Sembrando Oportunidades, impulsado por la Policía Nacional, dirigido a niños y adolescentes de sectores vulnerables para prevenir su reclutamiento por parte de bandas delictivas.
Según la Policía, precisamente sectores como Fincas Delia, La Herradura, La 40 y El Recreo son tomados en cuenta para identificar a niños y adolescentes que puedan integrarse al programa.
Actualmente, 120 menores forman parte de esta iniciativa y existen más de 300 postulantes, con edades comprendidas entre los 10 y los 17 años.
Estas acciones se desarrollan mientras Durán mantiene una reducción de los homicidios. Entre enero y agosto de 2026, en comparación con el mismo periodo de 2025, la disminución alcanza alrededor del 44 %.
La baja también se refleja en la comparación entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026; los homicidios han disminuido un 83 %, según información de la Policía.
Fuente: El Universo
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