La pitahaya y la piña lideran las exportaciones no tradicionales de Ecuador con $ 171 millones acumulados a junio de 2026, y otras en menor cantidad han duplicado sus envíos como maracuyá, mangos, lima y arándanos.
Según los datos de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), basados en cifras del Banco Central, entre enero y junio, las frutas tradicionales consolidaron ingresos por más de $ 2.368 millones, lideradas ampliamente por el banano con $ 2.258 millones (representando el 95 % de su grupo), seguido por el plátano que aportó $ 110 millones (2 % más en valor y 6 % en volumen).
La canasta de frutas no tradicionales alcanzó alrededor de $ 200 millones en el primer semestre de 2026. Según el estudio Frutas con potencial exportable del Viceministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, las frutas constituyen la cuarta categoría más relevante dentro del grupo de exportaciones no petroleras, no tradicionales y no mineras de Ecuador, representando el 7 % de esta canasta agroindustrial.
Dentro de este grupo, la pitahaya se mantiene como líder con el 60 % de participación y $ 121 millones en ingresos exportados.
No obstante, el reporte estadístico de Ferdexpor refleja un fenómeno de presión sobre los precios internacionales: la pitahaya logró un crecimiento del 12 % en el volumen de toneladas enviadas al exterior, pero registró una contracción del 14,1 % en valor recibido. El país vendió más fruta, pero a un precio promedio menor por tonelada.
En contraste, la piña mostró un dinamismo sobresaliente dentro de la oferta exportable al registrar 78.550 toneladas y generar $ 50 millones. Esto representa un crecimiento del 28 % en valor y del 15 % en volumen comercializado, consolidando una cuota del 25 % dentro del segmento de frutas no tradicionales.
El comportamiento de los demás productos no tradicionales refleja la diversificación de la canasta agroexportadora ecuatoriana en el primer semestre de 2026: el tomate de árbol alcanzó ingresos de $ 5 millones con 1.959 toneladas, un ligero avance del 0,2 % en valor y un repunte del 13 % en volumen, capturando el 2 % del grupo.
La maracuyá generó $ 1 millón en exportación directa y sumó 1.022 toneladas, un incremento del 63 % en valor y de más del 100 % en volumen comercializado, y representa el 0,5 % de las frutas no tradicionales.
Exportación de principales frutas de Ecuador (de enero a junio del 2026)
| Tipo | Fruta | Millones de dólares | Ingresos | Toneladas |
|---|---|---|---|---|
| Tradicional | Banano | $ 2.258 | 6 % | 6 % |
| Tradicional | Plátano | $ 110 | 2 % | 6 % |
| No tradicional | Pitahaya | $ 121 | -14 % | 12 % |
| No tradicional | Piñas | $ 50 | 28 % | 15 % |
| No tradicional | Otras frutas no especificadas | $ 6 | -29 % | 7 % |
| No tradicional | Granadilla | $ 5 | -11 % | 54 % |
| No tradicional | Tomate de árbol | $ 5 | 0,2 % | 13 % |
| No tradicional | Aguacates | $ 3 | 18 % | 100 % |
| No tradicional | Chirimoya, guanábanas y demás anonas | $ 3 | 100 % | 100 % |
| No tradicional | Mangos | $ 1 | 100 % | 16 % |
| No tradicional | Maracuyá | $ 1 | 63 % | 100 % |
| No tradicional | Uvillas | $ 1 | 79 % | 100 % |
| No tradicional | Lulo | $ 1 | -59 % | 100 % |
| No tradicional | Lima tahití (limón tahití) | $ 1 | 100 % | 100 % |
| No tradicional | Arándonos rojos, mirtos y demás | $ 0,5 | 100 % | 100 % |
| No tradicional | Limón (sutil, común y criollo) | $ 0,3 | -55 % | -76 % |
| No tradicional | Resto de frutas | $ 1,1 | -34 % | 100 % |
Zonas de producción y mercados de destino
De acuerdo con Gabriel Cruz, expresidente de la Asociación de Productores y Comercialización de Pitahaya de Palora, la estructura productiva nacional cuenta con aproximadamente 2.500 hectáreas sembradas.
Según información del viceministerio, la oferta de pitahaya del país se divide de forma muy clara entre dos variedades principales. La pitahaya amarilla tiene como su gran polo de producción a la provincia de Morona Santiago, que concentra el 67 % de las áreas cultivadas, seguida por Manabí con el 23 % y Cañar con el 8 %
La pitahaya roja se cultiva predominantemente en Manabí, que abarca el 74 % de la superficie nacional de esta variedad, complementada por Guayas con el 12 % y Esmeraldas con el 9 %.
Cruz enfatiza que los principales mercados de destino para la pitahaya ecuatoriana continúan siendo Estados Unidos, los países de la Unión Europea y Canadá.

Por su parte, Pablo Ribadeneira, presidente de Agroeden, una empresa productora y exportadora de piña, señala que la producción nacional se concentra en Santo Domingo de los Tsáchilas, donde según datos oficiales está el 87 % de la superficie cultivada, Guayas abarca el 11 % restante.
Y destaca que en el país ha crecido significativamente la producción total, orientándose masivamente hacia el comercio exterior: la gran mayoría de los productores exportan entre el 85 % y el 90 % de su cosecha total, aunque hay casos puntuales como el de un productor que destina cerca del 40 % de su oferta al mercado local.
Ribadeneira explica el salto de la exportación que creció 15 % en volumen y 28 % en valor en dólares: este importante incremento en la facturación se debió a que Costa Rica, el mayor exportador de piña del mundo, enfrentó severos problemas de producción. Ante este desabastecimiento global, grandes multinacionales que no compraban en el país vinieron a Ecuador a adquirir la fruta.
Y confirma que los principales mercados de la piña ecuatoriana son Estados Unidos, Europa y Chile. Además, identifica a Canadá como un proyecto altamente prometedor y un excelente mercado objetivo para continuar ampliando las exportaciones de la fruta.
Desafíos de tránsito en mercados lejanos
A pesar del enorme potencial de crecimiento y las oportunidades que abren los acuerdos comerciales en Asia, los factores logísticos y los límites de la vida útil de los productos frescos representan desafíos operativos para los exportadores ecuatorianos: viajes marítimos de más de 30 días deterioran la fruta antes de llegar a percha.
Cruz detalla que cerca del 80 % de la pitahaya que sale de Ecuador se destina al mercado de Estados Unidos, aprovechando tiempos de tránsito marítimo razonables que oscilan entre los ocho y diez días desde los puertos ecuatorianos hasta las costas estadounidenses.
Sin embargo, las rutas marítimas convencionales hacia puertos chinos toman en promedio 43 días de viaje, e incluso las directas o rápidas requieren un mínimo de 27 días. Y esta duración resulta incompatible con la fisiología de la fruta, ya que la pitahaya no es un producto climatérico como el banano y no soporta procesos de maduración controlada mediante gasificación en cámaras frías tras el desembarque.
Cruz enfatiza que el transporte marítimo hacia China no es viable comercialmente para la pitahaya, lo que obliga a las empresas a exportar exclusivamente por vía aérea a ese destino, alternativa que incrementa de manera considerable el precio final en la percha del supermercado, lo que restringe el volumen demandado y frena una expansión más masiva de la fruta en los mercados asiáticos.
Para la piña la situación es similar. Ribadeneira explica que esta fruta dispone de una ventana fisiológica máxima de 40 días desde el momento exacto de la cosecha en finca hasta su consumo final en la mesa del cliente.
Dentro de este margen de tiempo, se deben descontar los días de proceso en empacadora, el traslado a puerto, los trámites aduaneros, el viaje en buque y la distribución interna en el país de destino. Puntualiza que las rutas marítimas desde Ecuador hacia Estados Unidos toman entre 8 y 11 días, los envíos a Chile requieren unos 10 días, y el tránsito hacia los puertos de Europa occidental toma entre 16 y 20 días, tiempos que se ajustan perfectamente a la vida útil del producto.
Sin embargo, Ribadeneira reitera que Asia resulta sumamente complicado por los extensos días de tránsito que demanda la travesía marítima, los cuales superan los 30 o 35 días y provocan el deterioro irreversible de la fruta antes de llegar a los percheros. Asimismo, destaca que en Asia existe una fuerte competencia de piña fresca proveniente de productores regionales. (I)
Fuente: El Universo