El Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha puesto a disposición de Panamá un financiamiento contingente de hasta USD 300 millones, además de USD 500,000 en fondos no reembolsables, para atender la emergencia provocada por el devastador sismo de magnitud 7.7 que sacudió el país el pasado 9 de octubre. Este respaldo financiero internacional busca apoyar las labores de rescate, la evaluación técnica de daños y la atención prioritaria de miles de personas afectadas en las regiones más golpeadas del territorio panameño.
El apoyo del organismo multilateral proviene del Crédito Contingente para Emergencias por Desastres Naturales y de Salud Pública, un mecanismo que el país centroamericano mantiene suscrito con la institución. La cobertura incluye de forma explícita la respuesta ante eventos telúricos, mientras que los recursos no reembolsables, canalizados como cooperación técnica, permitirán adquirir suministros esenciales de asistencia humanitaria, realizar análisis de infraestructura en zonas vulnerables y estructurar el plan de recuperación a mediano plazo.
“El Grupo BID está con el pueblo panameño en este momento difícil. Estos recursos permitirán al Gobierno atender con rapidez a las familias afectadas y planificar la recuperación. Seguiremos trabajando de la mano con las autoridades en cada etapa de la respuesta”, afirmó el presidente de la entidad multilateral, Ilan Goldfajn, al ratificar el compromiso institucional alineado con el programa regional Preparados y Resilientes en las Américas.

Respuesta del gobierno panameño
Ante la magnitud de los estragos provocados por el sismo y las decenas de réplicas registradas, el Gobierno de Panamá decretó el estado de emergencia oficial. En esa línea, el Ejecutivo destinó un fondo inicial de USD 100 millones para la atención directa e inmediata de la crisis, según confirmó el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac. Los informes preliminares de los organismos de socorro señalan 426 viviendas con daños graves, moderados o sencillos, lo que representa aproximadamente 2,130 personas damnificadas.
Las inspecciones de campo están a cargo del Ministerio de Obras Públicas, el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial y el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), que verifican las condiciones de seguridad en las estructuras para determinar si los inmuebles pueden ser habitados nuevamente. El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, explicó que las distintas dependencias estatales, entre ellas las carteras de Salud y Educación, presentarán sus requerimientos presupuestarios para revisión técnica. Asimismo, el equipo económico evalúa la habilitación de mecanismos bancarios internacionales y plataformas electrónicas para recibir donaciones en efectivo destinadas a los damnificados.
CAF dona USD 250,000 y activa línea de financiamiento por USD 50 millones
A la respuesta multilateral se sumó la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, que aprobó una donación inmediata de USD 250,000 en fondos no reembolsables para asistencia humanitaria de urgencia. Este aporte busca garantizar el suministro de agua embotellada, alimentos no perecederos y artículos de primera necesidad en las provincias de Los Santos, Herrera, Veraguas y Coclé. Adicionalmente, el organismo bancario puso a disposición una línea de crédito contingente de hasta USD 50 millones para financiar la reconstrucción de infraestructura pública destruida o deteriorada, incluyendo carreteras, puentes, centros escolares e instalaciones hospitalarias dañadas por el movimiento telúrico.
Apoyo de Estados Unidos
Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos formalizó el envío de ayuda logística, personal consular y apoyo operativo en el terreno tras la solicitud de las autoridades panameñas. El despliegue norteamericano incluye el apoyo de un helicóptero de largo alcance del Comando Sur, equipado para realizar traslados aéreos de emergencia, labores de rescate y transporte de insumos médicos en la región de Azuero y áreas de difícil acceso.
Fuente: Infobae