Intercambio de inteligencia intensificado
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha incrementado el intercambio de inteligencia entre sus miembros como respuesta a una serie de sabotajes e incidentes atribuidos a Rusia. Así lo confirmó su comandante supremo en Europa, el general estadounidense Alexus Grynkewich, quien aseguró que la alianza cuenta con recursos para responder a cualquier amenaza proveniente de Moscú.
“Es preocupante”, afirmó Grynkewich en una entrevista al referirse a sucesos recientes, entre ellos un intento de ataque con drones contra el aeropuerto alemán de Leipzig/Halle y el lanzamiento de bengalas desde un barco ruso hacia un helicóptero militar danés. “Debemos mantener la calma y confiar en que, como alianza, la alianza más poderosa de la historia, contamos con las herramientas y los mecanismos necesarios para gestionar el riesgo”, agregó el comandante supremo aliado de la OTAN en Europa.
Las declaraciones se dieron después de que el servicio de inteligencia de defensa de Dinamarca advirtiera que Rusia probablemente intensificará en los próximos meses las acciones de guerra híbrida contra Occidente. Esta categoría incluye sabotajes, ciberataques, desinformación y otras operaciones que no constituyen una ofensiva militar convencional.
El organismo danés también alertó sobre un riesgo “bajo pero creciente” de que Moscú lance un ataque militar limitado contra uno o más países de la OTAN con frontera con Rusia. Grynkewich reconoció que una ofensiva rusa de ese tipo sería “improbable”, aunque sostuvo que no puede descartarse. El general afirmó que la alianza está preparada para defender “cada centímetro” de su territorio.

“Absolutamente no. Más le vale no intentarlo mientras yo esté al mando”, declaró al ser consultado sobre la posibilidad de que el presidente ruso, Vladimir Putin, considere que dispone de una oportunidad para atacar a la OTAN. El comandante señaló que dispone de facultades para ordenar medidas de disuasión si identifica amenazas emergentes contra los miembros de la alianza.
Moscú rechazó en reiteradas ocasiones las acusaciones de participación en actos de sabotaje o guerra híbrida dentro de países de la OTAN y negó planes de confrontación con la organización.
Grynkewich indicó que Estados Unidos mantendrá capacidades críticas dentro de la OTAN, aunque de forma más limitada, mientras Europa incrementa su papel. El general añadió que no existe aún una decisión sobre el número de tropas estadounidenses que permanecerán en Europa ni sobre los recursos militares que podrían trasladarse. Estados Unidos mantiene actualmente cerca de 80.000 soldados desplegados en el continente.
Alerta por posibles ataques con drones
En paralelo al anuncio del Servicio de Inteligencia danés, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) alertó a varios gobiernos europeos sobre un posible plan ruso para lanzar drones contra España, Francia o Italia desde barcos mercantes en el Mediterráneo, según fuentes próximas al Ministerio de Defensa de Lituania, fuentes diplomáticas de un país báltico y analistas de defensa.
El supuesto operativo prevé ocultar los aparatos dentro de contenedores transportados por buques que simularían actividad comercial y lanzarlos mar adentro. El plan estaría inspirado en la Operación Telaraña de Ucrania, que utilizó drones introducidos de forma clandestina en territorio ruso para atacar bases aéreas. Según la información, Moscú emplearía drones Gerbera, de unos dos metros de longitud y hasta 18 kilos de peso.

Los aparatos pueden recorrer hasta 600 kilómetros a una velocidad próxima a los 160 kilómetros por hora. Un buque mercante podría transportar varios ejemplares y desplegarlos mediante catapulta, de acuerdo con las fuentes consultadas. Cada Gerbera tendría una carga explosiva de entre cuatro y cinco kilos. Esa capacidad no alcanzaría para destruir instalaciones de gran escala, pero sí podría provocar incendios, afectar equipos o suspender por un período limitado las operaciones de un puerto o aeropuerto.
La hipótesis apunta a una acción de impacto político y económico, más que a una ofensiva destinada a provocar daños masivos. El objetivo sería demostrar que Rusia puede alcanzar la retaguardia europea sin cruzar fronteras terrestres.
Fuente: Infobae