El incremento de la longevidad está redefiniendo las prioridades demográficas, económicas y sociales a nivel global. Según proyecciones de Naciones Unidas, la cantidad de personas con 60 años o más pasará de 1.200 millones a 2.100 millones para el año 2050, lo que representará aproximadamente el 20% de la población mundial.
El fenómeno no se limita a temas de salud, jubilación o dependencia. El aumento de la esperanza de vida exige una revisión profunda de la participación económica, cultural y política de quienes vivirán más tiempo. También obliga a transformar los sistemas de cuidados, empleo, vivienda, educación y protección social.
El Día Internacional de las Personas de Edad, conmemorado el 1 de octubre, colocó este debate en el centro de la agenda internacional bajo el lema: “La era de la longevidad: repensar los sistemas para vidas más largas”. La consigna busca adaptar las políticas públicas para que las personas mantengan su autonomía y su participación en la comunidad sin importar la edad.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el alargamiento de la vida trae tanto oportunidades como riesgos. “Para demasiadas personas, envejecer significa enfrentar inseguridad y el riesgo de quedar atrás”, señaló. Guterres también resaltó el papel de los mayores en las familias, comunidades y economías, e instó a fortalecer la solidaridad entre generaciones.

La transformación demográfica no se concentrará solo en Europa o Japón. La Oficina del Censo de Estados Unidos proyecta que hacia 2060 África tendrá más habitantes de 65 años o más que Europa. Además, en 160 países, principalmente de África, Asia y América Latina, la población de 85 años o más podría cuadruplicarse entre 2025 y 2060.
El debate coincide con el punto medio de la Década de las Naciones Unidas para el Envejecimiento Saludable (2021-2030). La Organización Mundial de la Salud sostiene que vivir más años no garantiza automáticamente una vida más saludable, por lo que propone fortalecer los sistemas sanitarios y los entornos de cuidado para que esa longevidad se traduzca en salud, dignidad y autonomía.
Más personas mayores fuera de Europa y Japón
Hacia 2060, África albergará más habitantes de 65 años o más que Europa, según la Oficina del Censo de Estados Unidos. El cambio también impactará en los grupos etarios más avanzados: en 160 países, principalmente de África, Asia y América Latina, la población de 85 años o más podría multiplicarse por cuatro entre 2025 y 2060.
La Organización Mundial de la Salud dedicó su agenda del 1 de octubre de 2026 a examinar cómo deben adaptarse los sistemas a vidas más extensas. El punto de partida es que sumar años de vida no asegura, por sí solo, sumar años saludables.

Esta discusión se ubica en la mitad de la Década de las Naciones Unidas para el Envejecimiento Saludable, que abarca el período 2021-2030. La organización plantea fortalecer los sistemas de salud y atender los determinantes más amplios del envejecimiento para que esos años adicionales se conviertan en salud y dignidad.
Guterres destacó que las personas mayores cumplen roles de liderazgo y cuidado dentro de las familias, las comunidades y las economías. También pidió impulsar la solidaridad entre generaciones para que una vida más larga se desarrolle con elección, seguridad y dignidad.
Fuente: Infobae