La Organización Marítima Internacional (OMI) ha expresado su rechazo más firme ante los ataques dirigidos contra embarcaciones en el mar Rojo, haciendo referencia directa a las acciones de los rebeldes hutíes de Yemen que obstruyen el tránsito por el estrecho de Bab el Mandeb. Estas medidas se alinean con el bloqueo que estos grupos imponen a Arabia Saudí, a la que acusan de mantener un asedio.
“Condeno inequívocamente los recientes ataques contra buques internacionales en la zona del Mar Rojo. Estos ataques son indefendibles”, declaró Arsenio Domínguez, secretario general de la OMI.
Domínguez denunció que estas acciones “ponen en peligro la vida de la gente de mar, a la vez que amenazan la seguridad del transporte marítimo internacional, el medio ambiente marino y la estabilidad de las cadenas de suministro mundiales”. Subrayó que los marineros son “personal civil que realiza un trabajo esencial que sustenta las economías y las comunidades de todo el mundo”.
El dirigente de la OMI insistió en que “los operadores de buques deben evaluar minuciosamente los riesgos antes de transitar por la región” y recalcó que “la gente de mar nunca debe ser puesta en peligro ni atacada en situaciones de conflicto o inestabilidad”.
Paralelamente, Domínguez reiteró el llamado “a la liberación inmediata e incondicional de todos los navegantes que permanecen cautivos tras los ataques de piratería en la región del mar Rojo y el golfo de Adén”. Defendió que “garantizar su seguridad es una obligación fundamental en virtud del Derecho Internacional y una responsabilidad compartida de la comunidad global”.
En cuanto al contexto geopolítico, el secretario general señaló que el mar Rojo es “un corredor marítimo crucial para el comercio internacional” y que “los continuos ataques contra buques en esta región corren el riesgo de intensificar las tensiones, perturbar aún más las rutas comerciales y socavar el principio de libertad de navegación”.
Domínguez concluyó que “la desescalada es la única solución”. Además, manifestó su “igualmente preocupado por la posible contaminación derivada de estos incidentes notificados en el mar Rojo y de incidentes anteriores en la zona del estrecho de Ormuz”, donde varios petroleros, entre otros buques, han sufrido incendios y explosiones.
Finalmente, la OMI aseguró que “seguirá supervisando la situación y está dispuesta a prestar asistencia en caso necesario”.
Fuente: Infobae